martes, abril 26

Todos somos Michael Scott

3 comentarios:
The Office es una de las comedias más amargas que conozco. Ever. Verla es una adicción difícil de describir. Una mezcla de ternura con malestar estomacal. Vergüenza ajena constante y empatía hasta la risa convertida en lágrimas. Un exceso de humanidad también. No vi la versión inglesa que solo imagino, conociendo un poco a Gervais, solo despiadada. Todos somos el pibe que se las sabe todas. Prefiero ser labrador en la tierra a monarca en el Hades. ¿Quién lo dijo? ¿Ulises? ¿Aquiles? ¿Dwight? No, lejos de eso; Dwight es quien lucha para ser rey en el inframundo. No se puede no admirar su perseverancia y método. Algunos luchan timidamente para escapar de él y la mayoría solamente quiere no hundirse en esas agua profundas. La galería de perdedores pop es tan larga como la lista de nuestros amigos (una lista en la que estamos todos). La vida está en otra parte; lugar común a esta altura, sin embargo nunca llevado adelante con tal evidencia. Michael perdido en el bosque; Michael en Nueva York; Michael tiene un hijo; Michael juega al basquetbol. Todo es de mentiritas. Michael es un personaje entrañable enfrascado en sus límites, siempre queriendo ser más de lo que es y mucho más de lo que jamás podría ser. Es admirable la evolución del personaje (si, Michael a su manera madura). Los golpes que recibe no podrían ser más dolorosos; directamente proporcional a su ceguera estructural (jua, parezco salido de un seminario de Lacan). Círculos concéntricos de ignorancia; laberintos de dudosas salidas. Humano, demasiado humano.

Santiago B.

domingo, abril 24

Algunas reflexiones post Bafici

2 comentarios:
Para empezar. Somos un poco (un poco, ja!) quejosos, pero es un poco como el hincha que ver jugar mal al equipo, o lo ver jugar no todo lo bien que podría y entonces pide cambios, incluso que se vaya el técnico. Eso para justificar un poco la pasión. Ahora, defendiendo al Bafici de nosotros mismos; el Bafici muestra lo que hay, y lo que hay, sorprendentemente, es poco de bueno, mucho de ni fu ni fa y de cuando en cuando alguna obra de talento. Vi unas veinte películas; podría haber visto unas cuantas más, me cuidé de las sospechosas y me fue bien, en otros festivales las veía y me clavaba mal.

El problema con el Bafici es que es un gran congreso de especialistas (imaginen médicos de la especialidad que quieran) con público. Los congresos muestran el estado de cosas; tanto las investigaciones de punta como los trabajitos modestos de alguno que quiere lucirse o darse el gusto de presentar algo. Si es muy aburrido te vas afuera a comer alguna cosita o tomar café; lamentablemente en el Bafici no hay de eso y además hay que pagar la entrada. En el Abasto veía caer mucha gente sin idea de que había un festival. Era muy gracioso escuchar la explicación del boletero. El subtexto era "no entre que se va aburrir". Así y todo muchos valientes se mandan. Hay muchas posibilidades de que no vuelvan nunca más. Más allá del Bafici me sorprende las pocas ideas que andan dando vueltas por un mundo tan saturado de imágenes y con tanta tecnología a mano. Los años acumulados viendo películas tampoco ayudan hay que decir. El famoso miedo de aquel que no quiere estudiar literatura porque más vale prefiere leer libros. No se, que me ayude algún estadístico, cuántas películas se producen anualmente, muchísimas. Sí me digo, para mí lo bueno es poco. No quita que la selección podría subir el nivel sí no fueran tan parroquianos los programadores; pero ¿cuánto? ¿Cinco pelis más buenísimas?: No influiría en el conjunto. Otra cosa ya que estamos. Apoyamos la diversidad claro; pero es hora de reconocer que la diversidad es bastante uniforme. Espero que se entienda. Veinte cineastas diciendo lo mismo aunque lo diga cada uno de ellos en nombre propio no es diversidad. En algún lugar Peter Brook decía que para un actor mirar para adentro no es garantía de nada; cuando se mira para adentro todo el mundo ve más o menos lo mismo o quiénes nos creemos qué somos (¿había un disco que se llamaba así no?). El Bafici es una buena muestra también de cómo nivela para abajo la institucionalización, las escuelas; los gustos regulados por la teoría o mejor dicho, lo que pasa por teoría y más bien es un sentido común de segundo grado. Mal que le guste a muchos el dinero puede llegar a ser más creativo que la academia; cualquier cosa es buena mientras lleve gente al cine; para la academia no; la academia es mucho más conservadora aunque crea lo contrario. Me sorprenden en ese sentido los ingleses. El documental sobre el sello Creation es tan instructivo. Siempre empieza con algún pibe que necesita plata. La gran cosa de la cultura pop inglesa es que la manera de hacerse notar entre tanta producción y así hacerse famoso y tener plata es ¡ser original!! No digo que siempre funcione; pero funciona muchas muchas veces. En fin. Imagino el día en que lea un catálogo que comience diciendo: la verdad que este año los cineastas del mundo no le pusieron onda; vamos a mostrar lo que se hizo, esperamos de corazón que no se aburran; los números puestos ganaron en todos los festivales; posiblemente haya dos o tres tapados que ni vimos; el resto es lo que hay.

Santiago B.

Río Paraná

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Fuimos hasta la isla Martín Garcia remando. A la noche cuando me tiré en la carpa cerraba los ojos y sentía todavía el balanceo del agua. Con los ojos cerrados veía todavía el cielo, las costas, los árboles, el reflejo del agua, los pájaros, los barcos y cada punto del recorrido. Creo que podía reproducirlo integro. Es la memoria que me queda; todo lo demás, palabras, nombres, títulos, los olvido. En la isla Martín Garcia está el mejor bar del mundo. Es un kiosco con unas mesas bajo los árboles. El señor me fío una cerveza porque me olvidé la plata en el camping que quedaba lejos y estábamos muertos de cansancio. Me doy cuenta que para mí el mundo perfecto es simplemente un mundo sin autos. Al volver vimos la ciudad desde lejos y una tormenta enorme sobre el río de la Plata. Donde estábamos reinaba la calma chicha. Cruzamos el Paraná como si fuera una pileta. No se movía ni una hoja de los árboles en la costa, era irreal. Sobre el río había una nube gigante de color negro con otra nube más pequeña debajo de la forma de un cigarro color tiza. De tan bajas parecía un gran techo. Estaba anocheciendo y los colores eran muy nítidos. Cruzamos muy despacio bajo ese cielo surrealista. Cuando estuvimos del otro lado se levantó viento y por el último canal la corriente nos empujó para atrás. Se nos vino la noche pero así y todo llegamos. Me bajé del kayak y ya no supe más qué hacer.

Dj malhumor.

viernes, abril 22

Últimos días de Google Video

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 "Este video se eliminará el 29 de abril de 2011", como pega la frase que anuncia el cercano final de un sitio que tantas veces navegamos. Google Video tenía (¡tiene!) de bueno la posibilidad de ver en streaming películas completas, ¿quién no chequeó Zeitgeist ahí? ¿o algo de cine clásico?
Antes de empezar a extrañar un lugar que tanto visitamos, disfrutemos por última vez de las joyas que están albergadas en sus servidores. Por ejemplo 1991: The Year That Punk Broke de Dave Markey, la peli que documentó la gira que llevó a Europa en ese año a Sonic Youth y Nirvana. Un clásico del VHS que ahora llega al DVD en una versión que celebra sus 20 años.
Aquí abajo, ahora, se puede ver completa. ¿Qué aparecerá en su lugar cuándo Google Video desaparezca? 

jueves, abril 21

Bafici 2011: Las elegidas del staff de Encerrados Afuera

6 comentarios:
Pablo Conde - Cantidad de películas vistas: Perdí la cuenta, che.
1) Mejor película: Gravity Was Everywhere Back Then
2) Peor película: Como ya la había visto, evité a Bruce LaBruce. Pero me reclavé con La Meute...
3) Mejor escena lisérgica: Toda Ivory Tower.
4) Mejor escena de sexo: Desde el lado positivo, buena parte de brilliantlove (aunque sólo sea eso), desde la freakeada, Poetry y Attenberg.
5) Mejor banda de sonido y/o canción: Suicide en Attenberg ("Alan Vega es un Dios", dijo Yorgos) y The Sonics en Tourneé, abriendo las puertas de un universo tan lleno de glamour como carente. ¿Las canciones? Ghost Rider y Have Love Will Travel, respectivamente.
6) El personaje: Todas las mujeres de Tourneé, Attenberg y Too Much Pussy!
7) El inflado: la sección Nocturna. ¡Si le van a dar rosca, que al menos tenga un poco de trascendencia la selección! Dejando a Miike de lado, nada, che.
8) Basta ya de... películas similares programadas a la misma hora. Es terrible tener todo el día libre y cinco pelis que uno quiere ver a la vez. Un poco más de lógica en el orden no vendría mal: sabemos que la urgencia del tránsito de copias es lo que prima, pero hubo muchas pelis mal distribuidas entre salas y horarios, ¿no?
9) La frase: La gravedad estaba por todos lados en esa época.
10) En el Bafici 14 estaría bueno... que mejoren las secciones de medianoche y musical.

DJ Malhumor, 22 pelis
1) Mejor película: Upside down / Separado!
2) Peor película: silver bullets; por trivial, narcisista, innecesaria y salame
3) Mejor escena lisérgica: tiga entrenando para el match de ajedrez en ivory tower
4) Mejor escena de sexo: nop
5) Mejor banda de sonido y/o canción: todo upside down
6) El personaje: el japones demente vendedor de peces en cold fish
7) El inflado: wolf
8) Basta ya de...peliculas de gente aburrida
9) La frase: preguntarse por la identidad está muy bien, querer tener una respuesta es el primer paso al facismo. En Gombrowicz y yo
10) En el Bafici 14 estaría bueno...que se acabe el rosqueo entre amiguetes

Juan Upma - 33 películas

1) Mejor película: Truth About Men; Gravity was everywhere back then; 31 minutos, la película; Finisterrae
2) Peor película: True Love
3) Mejor escena lisérgica: El fantasma de Finisterrae tocando una ramita como si fuera una flauta y dialogando con sus mejores amigos, los renos
4) Mejor escena de sexo: La intimidad hiper descripta y narrada por su protagonista en Attemberg
5) Mejor banda de sonido y/o canción: La de Gravity Was Everywhere Back Then, de Brent Green
6) El personaje El camaleónico padre Dinis de Mistérios de Lisboa; los pequeños hombres musculosos de 31 minutos, Jorge de La vida útil, cualquiera de los dos fantasmas de Finisterrae
7) El inflado: Nicolás Pereda
8) Basta ya de... de I hate you bafici, del cine indie serio europeo
9) La frase: "No creo en la medicación. Lo importante es hacer deporte", de un fantasma a otro en Finisterrae.
10) En el Bafici 14 estaría bueno... menos reflexiones re irónicas sobre los espectadores y más sobre el cine que nos gusta y el que no; menos películas aburridas indies del centro de Europa y que vuelvan las locuras y los directores que amamos del sudeste y el este asiático; más alegría e imaginación.

Jota - 10 pelis, mi número más bajo de la historia de los baficis
1) Mejor película: Gravity was everywhere back then, The Ballad of Genesis and Lady Jaye
2) Peor película: Memory Lane, The Sleeping Girl
3) Mejor escena lisérgica: hay mucha estética LSD en Separado!, que intenta ser loca y desprolija pero en el fondo tiene la estructura de un documental de National Geographic
4) Mejor escena de sexo: no la vi, che
5) Mejor banda de sonido y/o canción: The Ballad of Genesis and Lady Jaye y Separado!
6) El personaje: todos los de Cold Fish
7) El inflado: este año por suerte no me lo crucé
8) Basta ya de... tener un trabajo fijo, el año que viene me pido vacaciones así puedo ver las pelis que me interesan que las pasan todas juntas en el medio de la jornada laboral y basta ya de esos cortos institucionales que no aportan nada! que haya más cortos como el del Grupo Humus que era genial y de espiritu más indie que los otros dos con sus planos fijos inexpresivos
9) La frase: "no estamos perdidos, estamos buscando el camino" Meek's Cutoff
10) En el Bafici 14 estaría bueno... que la sección musical valga la pena

Miss Mundo - Suficientes películas; al límite de lo saludable
1) Mejor película: Mammuth
2) Peor película: el corto de rejtman
3) Mejor escena lisérgica: el gaucho galés apareciendo en TV en Separado
4) Mejor escena de sexo: en cold fish hay varias y muy graciosas
5) Mejor banda de sonido y/o canción: John´s gone...I´m so depressed
6) El personaje: el cowboy detective de seguros de Road to nowhere
7) El inflado: el cine argentino indie
8) Basta ya de...gente aburrida en la pantalla!!
9) La frase: Quién te crees que sois? Primera generación con zapatos...en la chilena Post Mortem
10) En el Bafici 14 estaría bueno...que se vaya wolf

Marcela Basch - 15 películas.
1) Mejor película: 31 minutos.
2) Peor película: Memory Lane.
3) Mejor escena lisérgica: El baile parkour del protagonista de Fleurs du Mal en el subte.
4) Mejor escena de sexo: La masturbación con cubo de hielo tallado ad hoc de Be, don't be afraid.
5) Mejor banda de sonido y/o canción: La de Separado!
6) El personaje: El constructor loco y triste de Gravity was everywhere back then.
7) El inflado: Me gustó Meek's Cutoff, pero tampoco era para tanto. Le dieron mucha rosca a Vaquero y El estudiante, pero como no las vi, no sé si están infladas o se justifica.
8) Basta ya de... El mito del falso glamour del Bafici.

9) La frase: "¿Dónde viste un punk con pc?", de Shelter.
10) En el Bafici 14 estaría bueno... Menos gore y más policial.


Gustavo F. Mellado - 12 películas.
1) Mejor película Gravity was everywhere back then
2) Peor película Curling
3) Mejor escena lisérgica Octocat de David O'Reilly
4) Mejor escena de sexo Cold Fish (vi tan poco sexo)
5) Mejor banda de sonido y/o canción Gravity was everywhere back then (quiero conseguirla de algún modo, sobretodo la última canción)
6) El personaje Jorge Jelinek en La vida útil
7) El inflado Meek's Cutoff (con lo que la quiero a Reichardt)
8) Basta ya de... Bruce LaBruce y/o cualquier director que roba indiscriminadamente - Los cortos institucionales, cada vez peores - Sin Aliento, o los peores textos del mundo
9) La frase "La película dura 60 minutos, los créditos 7". Antes de La vida útil. No es mía, pero me reí.
10) En el Bafici 14 estaría bueno... Lo de siempre, la organización. Un sector en el que la gente pueda dejar entradas que no va a usar y otros las aprovechen (sí, es muy socialista mi comentario). No programar todo en los mismos tres días y al mismo horario. Seleccionar mejor la sección Nocturna.

domingo, abril 17

Los Muppets van al Bafici

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Statler: ¡Hey, me parece que los de Encerrados Afuera se volvieron a equivocar!
Waldorf: No, no. Quienes se equivocaron fueron sus padres ¡al engendrarlos!
Statler: ¡Hey, no seas tan cruel! ¡Los verdaderos equivocados fueron sus abuelos! Hay que reconocerles el (de)mérito...
Waldorf: Bueno, pero me voy a poner puntual.
Statler: ¿Ahora eres un reloj?
Waldorf: No, con el error. En la Guía Encerrados Afuera para pasarla bomba en el BAFICI dijeron que Perrone, el renombrado director independiente argentino no estaba presente en esta edición del Festival.
Statler: ¿Y está?
Waldorf: Claro, es uno de los que hizo los cortos de presentación del Festival. Ese del cielo, un chico tirado en el piso con una cámara de fotos, con el plano invertido, patas arriba.
Statler: ¿El que parece que fue doblado por Toscanito?
Waldorf: Ajá, ese. 
Statler: Espero que pidan perdón...
Waldorf: ¿Los de Encerrados Afuera, por la omisión?
Statler: ¡No! Perrone, los del Bafici y Toscanito, por las dudas...

Algunos breves comentarios pendientes

2 comentarios:

Mistérios de Lisboa: Telenovela infinita y rizomática de más de cuatro horas dirigida por Raúl Ruiz quien vuelve al Bafici siempre reconvertido en formas extrañas. Todo en Misterios de

Lisboa es mítico y fantasmal, nada sucede efectivamente en el tiempo del relato, sino que el relato flashbackeea historias de sufrimiento inexpresable, de violencia, de humillaciones, de cosas que para la existencia de un hombre cualquiera son cosas de la vida, pero que para los nobles son tragedias insoportables, como atentamente indica un mendigo sobre el final de la película. Originalmente era una miniserie, así que si yo fuera ud. intentaría encontrar la miniserie completa y convertirme en un fantasma más disfrutando de esta gran obra.

Aisheen (Still Alive in Gaza) de Nikolas Wadimoff: Es muy fácil caer en el sentimentalismo barato y morboso haciendo una película sobre la situación en Gaza,

especialmente si es producida apenas después de los bombardeos de 2009. Es muy fácil caer en la tentación de hacer un mero panfleto indignado contra el genocida y aberrante estado de Israel. Pero Aisheen escapa a esas tentaciones y nos muestra una Gaza abatida,
jodida, hecha bolsa pero resistente, y no sólo a través de la política partidaria o de las armas, sino a través de una resistencia cotidiana. Allí los tenemos a los payasos que intentan, con éxito, animar a los niños que escuchan cómo las bombas resuenan y hacen temblar a su escuela, y lo hacen incluso bromeando con las bombas, con el miedo, con la muerte. También está el grupo de rap, que utiliza instrumentos de occidente para reivindicar su cultura, su religión y su derecho a la dignidad constamente pisoteado. Los muchachos que intentan revivir a un zoológico aunque sea a partir de la muerte, es decir, de la disección de animales y de la exhibición de huesos de ballena. La cotidianeidad en Aisheen toma un matiz muy distinto al que suele usarse en las películas de festival (nada de monotonía o tedio existencial), para levantarse, sin evadir la realidad, como bandera contra un estado-ejército que busca diezmar a un pueblo física, pero también espiritualmente.

31 Minutos, la película, de Álvaro Díaz y Pedro Peirano: Tanto para aquellos grossos como yo que seguíamos la serie desde sus comienzo, como para los pichis que quizás se

están enterando ahora de su existencia, 31 minutos la película es una experiencia de festividad pura. Una genialidad absurdísima que se asienta sobre los lugares comunes de la película de aventuras para hacerlos estallar con sus gratuidades, con su absurdismo, sus personajes innecesarios, con las exageradas soluciones deus ex macchina, con sus anticlimas perfectamente planificados. Todo esto elaborado a partir de una deliciosa mezcla de imágenes hiperprofesionales, escenarios imponentes y grandes héroes convertidos en tales a partir de marionetas deformes y muñecos de saldo. En Chile están pasando cosas grossas. Ojalá en nuestro país también nos demos cuenta de que se pueden hacer cosas complejas y divertidas para chicos, que no se los enriquece sólo con ficciones que dejen Grandes Moralejas, sino también con las que pueden parodiar géneros, lugares comunes y al mundo de los adultos en general.



Truth About Men, de Nikolaj Arcel

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Se va terminando el Bafici y por cuestiones relacionadas con el vértigo de la vida moderna hubo algunas muy buenas películas que no llegué a comentar y creo que se merecen unas líneas (de texto, eh) que al menos cumplan la función de decir "las vi y las adoré". Una de ellas es Truth About Men, de Nikolaj Arcel.

Probablemente una de las menos indies del festival pero también una de las mejores. Es como alguna gran canción de Magnetic Fields (se me ocurre "I don't want to get over you"): Graciosa, concisa, inteligente, te podés reconocer de manera original en ella, te hace mierda y no te sirve de nada más que para hacerte estallar emocionalmente. TAM aporta una mirada novedosa y divertidísima sobre... ¿LA VIDA? no sé, pero al menos sobre ese mcguffin tan jodido que es la felicidad. Nos deja la enseñanza de que no hay enseñanzas, ni recetas, ni verdades y que todo, empezando por nuestras cabezas, es inmanejable, impredecible e incontrolable. Y que no obstante estamos condenados a buscar ese centro de la vida, a esa felicidad feliz que nunca podemos realmente poseer porque es presente, y el presente es huidizo como una rata mugrosa de callejón.
Es cierto, como comentó arianotapado en otro post, que cumple con la estructura de vida normal - desmoronamiento - crisis - fin, pero utiliza esa estructura para perseguirla, combatirla, odiarla y finalmente llegar a una especie de empate.
Últimas tres cositas:

1) El director de la película, a lo igual que el protagonista, era un eximio guionista de películas de aventuras estructuradas y previsibles, hasta que decidió romper con todo eso y filmar Truth about men. O sea que es una especie de película-acontecimiento biográfica.

2) Si hubiese surgido de una metrópolis cinematográfica sería un clásico, no tengo dudas.

3) No se me ocurrió la tercera.





La frase del día

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Una sección que nos gustaba hacer en otras coberturas del Bafici era "La frase del día". Ahí rescatábamos palabras inmortalizadas en los pasillos, escaleras, baños, etc. del festival. Este año entre que nos colgamos un poco y que casi no nos sacamos los auriculares no tuvimos mucho para destacar. También, tantas cosas que antes nos causaban gracia o nos indignaban ahora nos entran por un oído y salen por el otro.
Ahora, ya con las camperas puestas y a punto de salir y cerrar la puerta del Bafici 13, vaya la siguiente frase como para activar la sección y no dejar que desaparezca como los subtítulos en la Sala Lugones.

La frase del día (domingo 17)
En la cola para entrar a ver Hoy no tuve miedo
- "¿y por qué vienen a ver esta película?" pregunta soprendida una modernita con credencial a un par de amigas que se encuentra en la fila
- "¡porque no tenemos miedo!" le responden...

Bafici 2011: Encuesta Encerrados Afuera

12 comentarios:
Llegó la hora del balance y blá blá blá, etc.
Si anduvieron viendo películas en la edición número 13 del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires, están invitadísimos a elegir lo mejor, lo peor, lo inolvidable y lo olvidable de esta edición. Para hacerlo solo hay que abrir la ventanita de comentarios aquí abajo y opinar.



1) Mejor película

2) Peor película
3) Mejor escena lisérgica
4) Mejor escena de sexo
5) Mejor banda de sonido y/o canción
6) El personaje
7) El inflado
8) Basta ya de...
9) La frase
10) En el Bafici 14 estaría bueno...

Datos personales:
Nombre/Nick - Cantidad de películas vistas


Dos de las buenas para conseguirse en el futuro...

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13 Asesinos de Takashi Miike y Mammuth de Benoit Delepine y Gustave Kervern
Por esas cosas me olvidé de comentarlas...Será porque ya las habíamos recomendado o porque a Miike lo vemos sin preguntar. También porque el mejor servicio de Encerrados es avisar de los bodrios como quién manda noticias desde un frente de guerra...La fantasía de una vida en peligro. La de Miike es un western hecho y derecho con una larga preparación de la gran batalla final que más recuerda a Kitano que al propio Miike. Entretenida de principio a fin, mucha sangre y un malvado cruel y masoquista. En eso se parece a uno de los personajes de Cold Fish; una exploración de los límites del dolor físico. Cine de género que no defrauda.
Mammuth es también para mí un género de habla francesa del que he disfrutado varias películas ya sea en el BAFICI o en Mar del Plata; parejas de perdedores en la ruta. Recuerdo una peli llamada Western y otra que llevaba el nombre de uno de los pibes más la pareja llamada Tonto. Películas agridulces porque nunca hay total redención, a lo sumo aceptación, a lo sumo una tibia adaptabilidad final que les permite sobrevivir. Son novelas de aprendizaje, Bildungsroman en medio de la cultura popular; a los empujones, con lo que se tiene, como pájaros que arman un nido con lo que encuentran. Esta Mammuth nos muestra a un Gerard Depardieu más gigante que nunca, motoquero venido a menos entre la tontera y la inocencia. Divertida desde la toma uno. Inspiradora también; hecha con esmero y ganas por contar historias que aparecen en los encuentros a cada paso. Cine que se maravilla del mundo, apuesta al exceso de significados más que a su falta. Lo contrario del aburrimiento mortal.

Dj malhumor.

Gravity Was Everywhere Back Then, de Brent Green (y 2)

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Esta es la segunda parte de la reseña, por lo que conviene leer antes acá.
Ahora (recién, hace un rato) volví a por más. Quería ver Gravity... con ella. Tenía que ver Gravity... con ella.
Y sí, volviendo a lo autoreferencial, a mí esta película me puede. Me baja las defensas, me ataca con feroz vehemencia.
Me encantan su extrema desprolijidad (deniveles de volumenes, montaje caprichoso, incorrección visual), su extraña cadencia (afectada por lo narrado, arrastrada por terreno pedregoso), su ominosa necesidad de diferenciarse con todo lo demás. No es el primero que busca esto y seguramente tampoco el que mejor lo logra, pero la idea de Green (ese todo que parte desde la concepción y termina en la exhibición) me puede.
Su alegre tristeza o su triste alegría.
Su tremenda capacidad de contagiar las ganas de hacer algo: esta es, sí, una de esas obras de las que muchas veces hemos hablado en Encerrados. Una película que te da ganas de salir a hacer, de salir a vivir, de salir a ser más vos de lo que eras un rato antes de sentarte en la butaca.
Gravity was Everywhere Back Then pasó casi sin pena ni gloria por el Bafici. Como muchas otras películas en años anteriores, verdaderas joyas de sano, personal y envidiable fulgor. Sólo los que las vivieron saben de qué películas estoy hablando.
Sí, Gravity... es una de esas...

sábado, abril 16

Todos los premios del Bafici 13

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Selección Oficial Internacional
- Mejor Película: Qu’ils reposent en révolte (des figures de guerres) de Sylvain George (Francia)
- Mejor Director para: Athina Rachel Tsangari por Attenberg (Grecia)
- Mejor Actor para: Jorge Jelinek por La vida útil de Federico Veiroj  (Uruguay / España)
- Mejor Actriz para: Jeanne Ballibar por At Ellen´s Age de Pia Marais (Alemania)
- Mención especial para: Mercado de Futuros de Mercedes Álvarez (España)
- Mención especial para: Las marimbas del infierno de Julio Hernández Cordón (Guatemala / Francia / México)
- Mención especial para: Os Monstros de Guto Parente, Luiz Pretti, Pedro Diógenes y Ricardo Pretti (Brasil)
- Distinción a Mejor Película Argentina: Yatasto de Hermes Paralluelo (Argentina)
- Premio Especial del Jurado para: El estudiante de Santiago Mitre (Argentina)

Selección Oficial Argentina- Distinción Mejor Fotografía: Iván Fund y Eduardo Crespo por Hoy no tuve miedo de Iván Fund (Argentina)
- Premio Mejor Director: Román Cárdenas por Las Piedras (Argentina)
- Premio Mejor Película: La carrera del animal de Nicolás Grosso (Argentina)

Cine del Futuro
- Mención para: Year Without a Summer de Tan Chui Mui  (Malasia)
- Mejor Película para: Verano de Goliat de Nicolás Pereda (México / Canadá)

Competencia  Oficial de Cortometrajes
- Mejor Cortometraje: El juego de Benjamín Naishtat (Argentina / Francia)
- Mejor Cortometraje: Soy tan feliz de Vladimir Durán (Argentina)
- Mejor Cortometraje: La fiesta de casamiento de Gastón Margolin y Martín Morgenfeld (Argentina)

Premio FIPRESCI
- Premio: Qu’ils reposent en révolte (des figures de guerres) de Sylvain George (Francia)

Competencia UNICEF
- Mención para: Kick in Iran de Fatima Geza Abdollahyan (Alemania)
- Premio: Yatasto de Hermes Paralluelo (Argentina)

Competencia Derechos Humanos
- Mención para: Jean Gentil de Israel Cárdenas y Laura Amelia Guzmán (República  Dominicana / México/ Alemania)
- Mención para: El Casamiento de Aldo Garay (Uruguay)
- Premio ex aequo para: Palazzo delle Aquile de Stefano Savona, Alessia Porto y Ester Sparatore (Francia / Italia) y Fix Me de Raed Andoni (Palestina / Suiza / Francia)

Premio FEISAL

- Mención especial: Yatasto de Hermes Paralluelo (Argentina)
- Mención especial: La vida útil de Federico Veiroj (Uruguay/ España)
- Premio: El estudiante de Santiago Mitre (Argentina)

Premio Asociación Cronistas Cinematográficos Argentinos
- Premio: Ostende de Laura Citarella.

Premio ADF

- Premio a los Directores de Fotografía: Gustavo Biazzi, Soledad Rodríguez, Federico Cantini y Alejo Maglio por su labor en el film El estudiante de Santiago Mitre (Argentina).

Premio SIGNIS - Mención especial: Norberto apenas tarde de Daniel Hendler (Uruguay/ Argentina)
- Premio: Morgen del director Marian Crisan (Rumania/ Francia/ Hungría)

Embolewood

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Ostende de Laura Citarella
Me interesó ir a ver esta peli porque la directora había trabajado con Llinás y la película transcurría en el gran hotel Ostende que imaginé entonces como algún elefante monumental del pasado, edificado según alguna clase de arquitectura aberrante y desbordantes de historias. Error. Se trató de otra película de gente relacionada al cine que parece se aburre muchísimo o intenta no aburrirse leyendo novelas de Le Carre o imaginándose cosas del vecino; la fantasia básica del aburrido; descubrir un asesino o alguna clase de historia estrafalaria en la habitación de enfrente. Lo bueno de la pelí es la actriz protagonista y las actuaciones que en general son creíbles y espontáneas. También hay unas lindas tomas del mar y una tormenta llegando. Ahí se acabó. No es de las peores del género y es correcta, pero qué necesidad? Lo más curioso fue la presentación de la película por gente del festival, ensalzándola a niveles ridículos y sosteniendo que este es el cine que intenta promover. Es decir, de amigos que muestran lo que hacen. Para la presentadora la pelí mostraba un uso desprejuiciado de los géneros. La pelí pasaba de chica embolada al misterio cuando se cruzaba con un vecino del hotel, ahí una música de suspenso nos anunciaba el cambio. Algunos chistecitos supongo que serán los que representan la comedia. Notable. Para comprender porque se muestran tantan cosas que mejor sería ver en las escuelas de cine como trabajos previos, tesis de graduación, fin de beca, etc, etc o por qué no, en proyecciones privadas entre amigos hay que comprender que se programan películas porque encajan con las ideas teóricas de ciertos programadores y/o críticos que son básicamente pocas y simplonas por ser optimistas; o la idea también muy egoista de esto es lo que podría hacer yo algún día así que más vale lo apoyo. Es verdad que es también una muestra de un estado de cosas, es lo que hay. De ahí a promoverlo...

Dj malhumor.

viernes, abril 15

This is Britain: The Arbor de Clio Barnard

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He aquí una película no banal; profundamente humana y profunda. ¡Cuanto cuesta decir estás palabras! Un documental hecho con actores que pusieron el cuerpo a las voces de los verdaderos protagonistas. Un recurso que de tan sencillo parece obvio y sin embargo no lo es. Se trata de reconstruir la vida de una dramaturga proveniente de la clase más postergada de la Inglaterra de Thatcher que terminó tan malamente como había vivido. Pero no se trata de ningún artista maldito en el sentido en que estamos acostumbrados. No se trata de la maldición del genio, se trata de la maldición que produce la miseria. Lo que empieza como la historia de una madre se mueve hacia los hijos y nietos; no podía ser de otro modo en una auténtica tragedia que se mueve siempre a través de las generaciones. Sin perder de vista a Andrea Dunbar, de ella se trata, el foco se va desplazando hacia otros lados, hacia los actores secundarios, hacia los espectadores involuntarios que no pudieron escapar la gran ola de infelicidad que arrastraba todo. Un film brillante y sereno frente a tanta histeria y aburrimiento vendido como alguna clase de pensamiento.

Santiago B.

Animal / WOFL 2106 / RGB XYZ / y otros, de David O’Reilly

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Creo que el foco de David O’Reilly debe ser el menos difundido, el más corto y el único de animación. También creo que debería estar un poco más difundido, sería genial que fuese más largo, y hasta estaría bueno que no fuese el único de animación.
¿Quién es David O’Reilly? Es un muchacho irlandés a quien actualmente se lo considera una de las promesas de la animación europea, porque, entre otras cosas, uno de sus cortos ganó el Oso de Oro en la Berlinale hace un par de años (si se preguntan cómo luce, una amiga lo definió como: “una especie de Harry Potter, pero más canchero”).
Su estilo de animación es demasiado variado (desde algo digno de un videogame de los 80 hasta una animación donde los dibujos fueron hechos en Paint) como para encasillarlo en un estilo determinado, pero si tuviese que compararlo con alguien lo haría con Shynola, ese gran grupo de artistas visuales ingleses, que nos dieron videos musicales tales como: Pyramid Song (Radiohead), Good Song (Blur) o Move Your Feet  (Junior Senior); sin mencionar la apertura de The IT Crowd o la de Scott Pilgrim vs the World.
Ahora bien, ese es su estilo, su forma. Pero por más destreza que tenga en ese tipo de animación (y realmente la tiene), lo que sorprende es lo que cuenta, las pequeñas historias, los momentos graciosos, absurdos e irremediablemente tristes. En algunos casos humaniza comportamientos meramente animales, en otros deshumaniza al estereotipo clásico de persona apta para vivir en sociedad. Le encanta que te interiorices con la historia para poder sacarte rápidamente y volverte a dejar justo donde te habías quedado, sin perder nada.
Les podría contar muchas cosas que hizo (como un video para U2) o personas con las que compartió una tarde amena (como el director Sion Sono), pero nada de eso es importante. Entre tantas cosas que no hay que ver en este BAFICI, yo les digo una que sí tienen que ver. Es solo una hora. Créanme, vale la pena.

Gustavo Mellado

jueves, abril 14

Memory Lane, de Mikhaël Hers

2 comentarios:
Cuando fui a buscar entradas no había mucho para elegir, los grandes éxitos del prime time ya estaban agotados. Las que quería ver las pasaban en el medio de la tarde, justo en el momento en el que no puedo salir del laburo ni excavando un túnel. Así, con un panorama desalentador, extrañando épocas de freelancer o subocupado, aposté por la menos arriesgada y menos experimental de las cinco que había disponibles en la franja horaria que tenía para disfrutar de buen cine independiente. Y me clavé otra vez como un gil, no aprendo más. No solo me tocó la peli más intrascendente del festival, además ligué el público más preocupado por trascender los límites de su butaca del Bafici. ¡Parecía que todos se habían tragado un parlante! Antes de empezar, chicas que contaban lo genial de sus vacaciones brasileñas a los gritos y muchachotes que se quejaban de la oferta culinaria del Abasto. Después, dos jovencitas en lo que sería su primer festival que comentaban lo fuerte que estaba cada uno de los personajes y se escandalizaban con ah buenos a la hora de la aparición de la primer teta en pantalla, del otro lado dos señoritas con pinta de tener ya una decena de baficis adentro que se escandalizaba igual y agregaba carcajaditas nerviosas. Y eso que todavía no les conté de la pareja que desobedecía la consigna del Hoyts de despochoclerizarse y se pochoclerizaba con un pororó crujiente y explosivo mientras rasguñaban y rasguñaban la bolsa. Y mientras tanto tratabamos de ver una de uno que se hacía el Rohmer, uno que se hacía el francés cul y mostraba como al pasar la vida de siete francesitos clase media que viven un verano de lo más embolante, pero que por alguna razón que no se ve en el film es inolvidable. Bueno, uno se levanta a la que se parece un poco a Julie Delpy, pero nada más, no se la levanta laburando mucho ni sufriendo horrores ni peleando contra sus siete ex novios, se la levanta porque cuando empieza la peli uno ve que -como diría mi vieja- "hacen linda pareja". Y todo así, todo el tiempo esa sensación de esta ya la vi y no la quiero volver a ver. Pero uno no aprende más y va y la ve otra vez.

J. Pérez

¿El amor era esto? True Love, de Ion de Sosa

4 comentarios:
Bueno, estoy haciendo muchos comentarios negativos, me siento Homero después de que los críticos gastronómicos le exijan que empiece a escribir reseñas en contra de los restaurants que visita.

Pero es que... quizás estoy movido porque recién llego, quizás mañana piense distinto, no sé. Pero hoy ¿jueves? ponele que jueves a las 2.04 am, según marca el relojito de la pc 25 de este cyberchino, puedo decir que True Love es la peor película del Bafici que vi en mi vida. Con todo lo que eso implica.

No lo es, pero podría ser una gran parodia de ciertos gestos no sólo del cine indie sino de las cosas que realiza la gente que quizás recibe una cámara de video o de foto por primera vez, entonces captura imágenes por la ventana o de sus pies y cree que ha descubierto su verdadera vocación como artista. Y después piensa "claro, porque es como que es como la representación del espacio". ¡Pero que utilices la palabra espacio no implica que lo que hagas esté bueno, la puta madre!

True Love tiene una idea, representar una ruptura amorosa a partir del cambio en el espacio de la vida del tipo. No es mala idea en sí, pero lo representa de la manera más banal, boluda y obvia del mundo: con planos-fotos fijas sobre esos espacios a través del tiempo. Insistentemente durante una hora y pico. Puertas, ventanas, plantas, plaza. Con planos abruptos y con una ligera modificación de encuadre para darle otro touch. Eso es todo. Eso que podría ser el primer TP de cualquier estudiante no de cine sino de un tallercito de expresión para hippies de clase alta en una sociedad de fomento instalada para lavar guita. Esa porquería anodina, simplona, obvia, ridícula, aburridísima, criminal. No sé, es tremendo, les juro que fue tremenda la experiencia. Y pensar que salí de The Turin Horse diciendo que le faltó algo. Es una joya increíble comparada con esta película! este mouse al que no le anda la ruedita es una joya comparado con esta película!

Les juro que fue como "Un buen día" pero indie.

Mañana va a ser mejor. Aun si me cae un meteorito en la cabeza de camino al Abasto va a ser mejor.

PD: Igual al hijo de Porcel le re gustó.

miércoles, abril 13

Cosas que NO hay que ver: Lenz, de Thomas Imbach y At Ellen's Age, de Pia Marais

2 comentarios:
No sé si las siguen dando pero por las dudas quería alertar sobre estos dos bodrios alemanes. Uno es alemán (At Ellen's Age) y el otro es suizo (Lenz). El 80% de las películas indies alemanas (y de varios países ricos o enriquecidos del centro de Europa) de los últimos 20 años se basan en 3 puntos: a) El protagonista sufre "el desmoronamiento de su mundo". Esto es, pierde el trabajo, la pareja lo deja, los hijos no lo quieren, la mamá le corta la internet... algunas de esas cosas. b) Su derrotero psicológico lo lleva a conocer gente superficial, participar de fiestas decadentes en las que se aísla y emborracha, tener sexo casual con gordas o gente fea, relacionarse con gente rara que no tiene nada que ver con él/ella. c) Se vuelve loco/a y hace cosas que hacen los locos en el cine indie: golpearse, tocar canciones borracho, mirar por la ventana, bañarse con la ropa puesta, acosar gente en "busca de contacto humano". En Lenz hay un tipo al que lo dejan su mujer y su hijo, a la vez está filmando un documental sobre él mismo (no se entiende bien esto, además Imbach como reconoció públicamente, usa distintos registros, 16mm y digital, por una cuestión práctica, entonces esos cambios confunden al que pudiera pensar que hay alguna razón relacionada con el intradocumental) y se vuelve loco, conversa con turistas, se quiere levantar una gorda, termina tocando canciones borracho y en soledad, mira por la ventana, trata de acosar a la ex niñera de su hijo porque se siente solo. En Ellen's Age hay una mina al que lo deja su pareja, en crisis nerviosa pierde su trabajo, entonces se vuelve medio loca, conoce gente rara, participa de fiestas decadentes aislándose y emborrachándose, se involucra con unos vegetarianistas radicales (ay ese activismo alemán tierno e inocuo tipo Los edukadores), cambia su vida sin mucha convicción y encuentra la redención en este idealismo primermundista aunque exportado a África, el lugar privilegiado para un estilo de vida menos estructurado y más salvaje. Porque en Africa la gente no piensa, ¿viste? son puro cuerpo. Sí, la película tiene, además, cierto paternalismo racista. Ah, y termina con ella cruzando el horizonte con un negrito africano. Posta.

La verdad es que no sé por qué, quizás yo tengo mala suerte, pero todas las películas indies germanas/suizas/austríacas que vi en estos 13 años de bafici tienen una falta de imaginación formal y narrativa increíble. Podríamos intercambiar escenas entre varias películas y casi no se notaría la diferencia. Pero no los quiero amargar más, sólo quería alertarlos para que no cometan el mismo error que yo. Y que se cuiden. Igual peor fue el nazismo, obvio.

Road To Nowhere de Monte Hellman

3 comentarios:
Hacer una película después de 21 años y hacerlo con tal dominio de todo nos hace aplaudir de entrada. Una declaración de principios; filmo cuando se me da la gana; soy el dueño absoluto de mi tiempo. En qué lo habrá gastado en estos años? En algún lado Bioy recomendaba escribir solo por necesidad. En algún lugar del film el director dice que las películas son sueños y que hay otros obsesionados por estos sueños. Todos nosotros. Hellman es un director de género; y Road To Nowhere es el género que más nos gusta; el noir; el solo pronunciarlo nos enciende la imaginación. Nos encanta el noir y nos encanta a veces tanto más el noir de autor; el Polanski de Barrio Chino; los Cohen de Simplemente Sange o el Lynch de Mullholland Drive; qué más podemos pedir, conocemos las reglas y sabemos que solo están para ser puestas patas para arriba. La seguridad de una experimentación controlada. Parece una película enorme y en verdad me inclino más por una película pequeña enaltecida por la inteligencia y la mano maestra para las atmósferas. Hay mucho juego de espejos y personajes que van ganando terreno hasta que la hybris los devuelve al lugar que pertenecen. Cada vez me cuesta más escribir sobre algo que me gusta sin no sentir que estoy cometiendo alguna clase de traición; que nadie me invitó a este entierro; que lo mejor es el silencio, desaparecer como algún personaje de Road To Nowhere.

Dj Malhumor

Cold Fish de Sion Sono

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De todas las películas que ví está fue la más aplaudida y la provocadora de mayor cantidad de risas. Y sin embargo no es una comedia. Es una película en los límites de la humanidad. Las reacciones son catárticas en todos los casos producto de una exageración necesaria. Hay método en esta locura y eso nos cuida de un director sádico y manipulador. La risa es para soportar. Es gracioso todo. Es gracioso lo que somos. Es una película realista y por eso no tenemos las defensas del gore aunque sin duda puede funcionar en ese nivel. Como no sabía que iba a ver viví esa sorpresa de mi primer Miike o mi primer Kim Ki Duk (el de la isla no el Zen que vendría después). Un terrible gran día

Santiago B.

martes, abril 12

Gravity Was Everywhere Back Then, de Brent Green

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Me voy a poner odiosamente autoreferencial, sepan disculpar.
Me pasa que hay películas con las que siento una conexión muy fuerte aún antes de verlas, quizás a partir de una foto, el poster o -lo más obvio- el trailer. Hablo de los casos en los que en el medio no hay nadie: ni un director al que admire, un actor o actriz de esos que uno visita incondicionalmente, un músico o nada por el estilo. Hablo de una simpatía que se transforma en empatía en el preciso momento en que algo de esa película llega a mí. Ese amor incondicional, esa sensación de afiliación a causas ajenas que prontamente se transforman en propias, no sucede a menudo. Por suerte, por supuesto, sino no sería algo tan especial. Algunas veces -las menos- puede suceder que el visionado de la película cambia, lo arruina: no, esto no era para mí. Sin embargo, lo que pasa casi siempre es que se confirma esa hermandad, esa cercanía, esa fuerte identificación: sí, esto es todo lo que esperaba.

Gravity... es exactamente eso -todo lo que esperaba- cuando me enteré de su existencia unos meses atrás. Es experimental, es puntillosa, es desprolija, es absolutamente libre, es una trampa cuidadosamente puesta por su director, víctima y victimario de una convicción. Es, la obra de un autor. Es la historia de un cineasta reconstruyendo la historia de una construcción hecha por amor. Green, el director, oyó hablar de un tal Leonard Wood, un ferretero que construyó con sus propias manos su casa y que a partir de la enfermedad de su esposa, siguió la obra en clara ascensión, intentando transformar a la casa en una máquina sanadora. Quería curar a su mujer de cáncer. Construyendo.
Más allá de la probablemente falsa premisa, Green parece haberse inspirado en las elucubraciones de un tal Mark Linkous, un fuckin´songwriter, más conocido como el líder de la banda Sparklehorse. La película de Green es a la vez sucia y de una inusitada limpieza; casera, amateur y profesional; oscura y radiante; ínfima y universal; onírica, inasible, fugaz y duradera, con los pies en la tierra, centrada con el eje del universo. Gravity... es una experiencia que hay que vivir así, en pantalla grande, dejándose llevar por esa técnica marciana de animación de fotografías.

Y por el lastimero canturrear de la voz de uno de los narradores (o del único, quizás). Y por esa música que sí, remite a Linkous, aunque quizás lo haga menos que el resto de la película. No es poco decir.
Pese a todo lo embriagador a los sentidos que es el largometraje, el duro, durísimo final es el que nos devela el porqué detrás de un título tan particular. Enterarse por qué la gravedad estaba por todos lados en ese momento es doloroso. Y ahí es cuando la película termina. Y se prenden las luces. Y Wood y Green nos dejan solos. Ahí. Frente. A. Una. Pantalla. Vacía.
En algunos lugares, a la proyección de la película se le suma la presencia de la casa de Wood reinterpretada por Green. En esos lugares deben poner mucha plata para trasladarla. Aquí, en el Bafici, nunca podría suceder.
Gravity Was Everywhere Back Then, de Brent Green. Todo lo que esperaba.
Este es su trailer. Cuidado, cuando termina nos deja mirando otra pantalla vacía. No es la idea...

PD: Esta reseña sigue acá.

Attenberg, de Athina Tsangan (II)

2 comentarios:
Bueno, ustedes saben que por "La Ley de Medios K" Encerrados Afuera está obligado a incluir al menos 1 (una) vez dos (2) críticas (reseñas) para una misma película. Así que por eso y porque tenía ganas de escribir sobre esta película es que aparece este segundo comentario sobre la griega Attenberg, que a mí sí me gustó y me gustó mucho.

Quizás durante los primeros minutos puede parecer que es una película algo extravagante sobre una joven que busca su identidad y horrores baficeros por el estilo. Pero con el correr de la proyección se devela más como una película que se pregunta por los humanos no tanto como conciencias o como formas psicológicas sino como organismos vivos. Es una película muy antropológica. Y acompañamos a Marina, la protagonista, en su encantadora exploración naturalista. Recorremos su cuerpo y el de los otros con planos detalle sobre homóplatos hipertrofiados, pies deformes y tetas, y descubrimos junto a ella y su excesiva narratividad descriptiva el comportamiento sexual y lúdico de los humanos, cual documental de NatGeo. (La primera escena sexual entre Spyros y Marina es la escena más tierna y graciosa del festival.)

También es una película levistrausseana, porque todo el tiempo juega con la confusión entre naturaleza y cultura, entre estos humanos animalescos y el entorno industrial burgués que los cerca y también los define, como ese entramado uniforme de viviendas que limita y tranquiliza a Marina. Entonces se la pasan jugando en esos raros dormitorios y patios de un hotel semi abandonado, juegan a ser monos, patos, aves indeterminadas. Se agreden y se aman. Sí, los personajes son bastante extravagantes, pero aún así empatizables y contagian ese extrañamiento ante la naturaleza (o lo que sea) humana que justamente sólo podemos percibir con la objetivación que permite sentarnos en una sala a mirar a los otros.

Attenberg es una pelicula muy tierna y sordida, con videoclips super copados de canciones de Suicide y F. Hardy (e insertos en la historia, no como los videos de Tsai Ming Liang), con personajes queribles, con canchas de tenis, hoteles y hospitales siempre vacíos, con una poesía corporal medio dulce y medio salvaje, con un aire misterioso y perturbador como el que seguramente tenemos para los animales (porque la verdad es que somos medio deformes). Attenberg nos dice que ser humano está bueno, que lo disfrutemos, que nos deslumbremos ante nuestra monstruosa belleza, aunque para eso tengamos que desaprender un par de cosas y quizás volvernos un poquito monos.

Post Post: Todavía la pueden ver. La dan hoy a las 22.45 en el Atlas Santa Fe. Vayan, para mí cada plano vale la pena (basta Jotapé, terminó la reseña).

Link Relacionado: http://encerradosafuera.blogspot.com/2011/04/attenberg-de-athina-tsangan.html

lunes, abril 11

¿Qué me llevó a creer que los noruegos podían ser divertidos? ¡¿QUÉ?! - Norwegian Ninja, de Thomas Cappelen Malling

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Norwegian Ninja puede encuadrarse dentro de una categoría en la que ya podría meter varias películas baficeras (entre otras, los emboles de Jim Finn exhibidos en ediciones pasadas) que comparten un rasgo en común: en la sinopsis pintan genial, parecen combinar varias de mis cosas favoritas (humor absurdo + espíritu y arte seteados en la Guerra Fría) pero finalmente se descubren como una basura infumable.

La película, entonces, es un bodriazo gélido como el país del que proviene (risas grabadas). Es lo suficientemente poco seria para que no te enganche la acción, y lo suficientemente… aburrida para que no te divierta como comedia. A pesar de su breve metraje, Norwegian Ninja logra hacernos querer que termine más o menos a los cuarenta minutos de iniciada. No sólo lo dice juanupma, eh. Lo dice la calle, o al menos la sala 1 del Atlas Santa Fe, que luego de unas risitas iniciales (esas risitas de calentamiento) se sumió en el silencio más sepulcral durante el resto de la proyección. Además es del tipo de películas que te hacen quedar mal, porque invitás a tus amigos prometiéndoles que en el Bafici hay más que jóvenes desconcertados que buscan su identidad, asegurándoles que también hay “locuras re copadas”. Y tus amigos se duermen con justa razón a mitad de la pasada.
Creo que lo que suele ocurrir con algunas de estas producciones es que concentran toda su líbido cinematográfica en lo estético, en este caso en revitalizar el look retro vintage de la guerra fría, con sus videographs, sus tipografías, sus géneros, etc., sin prestarle mucha atención a qué van a hacer con eso. Entonces terminan siendo una especie de memorabilia ficcionada sin humor ni inteligencia ni gancho dramático ni nada de nada.
No obstante, si igual no me quieren hacer caso o si quieren ver una mera memorabilia (mm) tienen todavía dos funciones más para verla: El 16 a las 0.15 en el MALBA y el 17 a a la 1.15 en el Atlas Santa Fé.

Notre Poison Quotidien, de Marie Monique Robin

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Después de disfrutar un industrialísimo mango con picante que me convidó una muchacha mexicana por guardarle el asiento, me dispuse a disfrutar Notre Poison Quotidien, de Marie Monique Robin (no joven, pero sí maravilla) y enarbolar la bandera de la soberanía alimentaria mientras tomaba coca cola para aflojar el efecto del picante.
El documental es apasionante sí, es muy informativo sí, es inquietante claro, es una demostración implacable sobre las mentiras en las que se asienta una de las industrias pilares del sistema capitalista (la de la alimentación), un trabajo detectivesco que hablando el propio lenguaje de los científicos los pone en ridículo forzándolos en muchos casos a aceptar que sí, que efectivamente la mayoría de los controles o regulaciones son un mito, que son algo que nos cuentan para tranquilizarnos pero que no existen verdaderamente. O sea, el documental en sí es impecable, es admirable, está muy bien organizado, tiene un didactismo eficaz, en el sentido de que no se retuerce explicándonos cosas ultracientíficas que olvidaremos a los 2 minutos sino que se concentra en demostrarnos por qué las regulaciones no regulan y el cáncer crece como plaga en nuestra bienamada sociedad occidental.

Pero más allá de esto, yo me quedé con algunas reflexiones desoladoras post película que debo expresar. Principalmente la sensación de que la película no sirve para nada. ¿Por qué? Porque por su difusión está destinada a un grupo reducidísimo de la población global. Y además está destinado a un grupo de personas… que si no sabían, al menos sospechaban que lo que comemos todos los días es veneno y que las corporaciones manejan a su antojo las regulaciones. Además, aún si la difusión del documental fuera masiva, ¿cambiaría algo? Yo sigo tomando aspartano vía Coca Cola. Es así. Coca Cola digo, es así. También sabemos que las guerras están mal, que son guiadas por intereses espurios y ahí están. También sabemos que una increíble porción de la población mundial muere de hambre o de enfermedades curables todos los años. La deuda externa todos sabemos que es ilegítima pero está ahí, nadie la discute. Sabemos que deberíamos reciclar, conocemos la contaminación, nos quejamos habitualmente de ella… Es decir, ¿es un problema de información solamente? ¿Qué hacemos con la información? Una vez que despojemos a los gobernantes y corporaciones de esos secretos… ¿qué hacemos con ellos? De alguna manera hemos aceptado vivir en esta sociedad y hemos delegado efectivamente nuestro poder de decidir cuánto y cómo queremos vivir en pos de seguir consumiendo con facilidad. Las razones de esto hay que buscarlas en la fascinante estructura del sistema capitalista postindustrial, pero este no es un post que dé para tanto, claro está.
En fin, es bastante ñoño todo esto y en general estoy muy en contra del tipo de comentarios “nada sirve” y “nada puede cambiar” porque son un justificativo para no hacer nada. Pero amigos, yo no puedo no serles sincero, el nihilismo se apoderó de mí tras esta película. Pero eso sí, sigo creyendo que mientras haya un 0,1% de posibilidades (y siempre lo va a haber) hay que hacer algo, y que las luchas por la información y ecológicas son los pilares de la lucha socialista en el siglo XXI. Es sólo que siempre hay que pensar más allá… no sólo en la denuncia, en el repudio y en la captura, hay que pensar en el, como dijera un pelado famoso, qué hacer con todo eso.

Flojón flojón - Silver Bullet de Joe Swanberg + Aardvark de Kitao Sakurai + Headshots de Lawrence Tooley

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El horóscopo ya me había aconsejado seguir mis instintos y no lo quise oír. Pero mis instintos también hubieran fallado porque lo que me había propuesto este festival era ir, como en la gloriosa peli del joven que fue John Cusack, por something sure. Hoy me vine solo a curiosear y así me fue. Empecé con Silver Bullet de Joe Swanberg. Debo confensar mi imparcialidad; el llamado mumblercore me despierta los peores sentimientos y a pesar que la presencia en pantalla de David Foster Wallace me hizo ilusionar todo naufragó pronto. En un momento el actor que hace de un joven director (interpretado por el propio director) dice que el cine le produce fastidio en todas sus formas; verlo, hacerlo, etc. Se nota che y esa mezcla de falsa modestia, confesión y chiste no nos ahorra ni un poco nuestro propio fastidio. Antes se hacían películas por necesidad de expresión o por ganas de hacer dinero; hoy se hacen por un exceso de egresados de escuela de cine y de ociosos en general producto de la sociedad de bienestar. En fin...les avise...los peores sentimientos...
Seguí con Aardvark de Kitao Sakurai. Empezó bien esta historia de un ciego ex alcóholico que practica una variante Zen de Karate. Me lo decia mientras la veía, este tiene algo que contar no como el otro fastidiado del cine de al lado. Aparecían personajes curiosos y las escenas eran extrañas, oníricas. La primera parte de la historia como dice el catálogo. Después viene la segunda. La mala. En fin, es dificil sostener un relato. Lástima. Me había encariñado con el cieguito, el profesor de Jiu Jitsu y el detective de acento raro. En la última escena aparece el director. Flaco, dirigí!! Los chistes dejenselon a Hitchcock por favor.
Como no hay dos sin tres entré a Headshots de Lawrence Tooley. El director se prensentó en la sala y saludo con un Hola Pibes. De ahí todo cuesta abajo. No tengo ningún interes por la probremática de las fotógrafas de moda en crisis. Aunque sean de treinta y pico como yo, aunque vivan en Berlín. Dirán que es envidia, ma fangulo. A los quince me fui.

Miss Mundo

Aurora, de Cristi Puiu

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Aurora es la última película de Cristi Puiu, el director rumano de La noche del Sr. Lazarescu. Está protagonizada por él mismo. Dura tres horas.
Si el interés no se perdió por alguno de esos elementos, les cuento que es una buena película, pero no excelente como dicen muchos críticos. Tampoco tiene una marcada división entre la primera y la segunda mitad, como dicen otros críticos (o los mismos, para el caso). La cámara lo sigue al protagonista mientras hace, desde las cosas más mundanas, hasta las más extraordinarias, si se quiere. Lo sigue con una rigurosidad impecable, hasta se podría decir que lo hace de un modo totalmente objetivo. Pero los ojos están puestos en él, raras veces se hace hincapié en las reacciones de los demás. Opta por mostrarnos el mundo que lo rodea, en la medida en que él decide interactuar (no vamos a discutir si eso es o no es interactuar) con el mismo. No abunda en explicaciones simplonas, se podría decir que no abunda en explicaciones y punto. Hay pequeños momentos de humor, de ese tipo de humor que alguien hace en una situación tensa, no el humor liviano ni de parodia autorreferencial; pensemos que el tono es solemne (a la ida un taxista me dijo: "ya no hay películas solemnes, como Terminator 2, esa es una película solemne"). Probablemente cueste identificarse con el personaje, pero ¿quién quiere identificarse hoy en el cine?
Si les gustó La noche del Sr. Lazarescu, vayan a verla, no porque tenga tantos elementos en común, sino para apoyar al director, ¿no?
Si les gustó Police, Adjective, y no tienen problemas con la narración lenta (como si los tuvo el hombre que se sentó al lado mío, que pasada una hora se durmió plácidamente), ni con la construcción de una historia mediante mostrar los ínfimos detalles de su desarrollo; vayan a verla, después me cuentan que les pareció.

Gustavo Mellado

The Ballad of Genesis and Lady Jaye, de Marie Losier

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El cut up, la vieja técnica creativa usada por Burroughs y tantos más, es el credo que parece guíar la vida de Genesis P. Orridge, que con esa apariencia de vieja loca platinada es un músico de trayectoria lunga y respetable. Orridge lo remarca en una visita a su archivo, uno de esos archivos caseros con pilas de papeles y cajas de cartón llenas de materiales varios que ocupan tanto espacio que hasta se puede jugar a la escondida en el cuarto. Entre las montañas de recuerdos, Genesis muestra y cuenta momentos de su carrera como quién te muestra las fotos de sus vacaciones (pre Facebook claro, cuando los recuerdos tenían formato físico), y te deja en claro con quién estamos tratando, un pionero de la música industrial, alguien que editó muchos vinilos y sobre todo alguien que cree en las posibilidades transgresoras y provocadoras del arte. En los 15 minutos anteriores, Marie Losier nos adelantó con un montaje de videos caseros de los protagonistas en situaciones cotidianas (un cumpleaños de ella en un jardín rodeado de edificios o él en la cocina transformado en drag queen hablando de lo sexy que son las tareas de limpieza), que la pareja de la balada del título estaban lejos de ser John y Yoko y a años luz de Luisana y Maikel. ¿O alguien se imagina al Sr. Bublé poniéndose tetas para demostrar su amor por la Sra. Bublé? 
Marie Losier fue antes que nada parte de la historia, ella y su cámara de lente sucio estuvieron cerca de la pareja durante años registrando su intimidad. La textura hogareña de las imágenes vuelve aún  más poderosa a la historia del matrimonio que en vez de engendrar un hijo engendra un nuevo ser transformando sus cuerpos para ser cada vez más parecidos. Las voces en off más una mezcla de sonido sugerente y contundente junto a una selección de la música de Orridge (más que nada Psychic TV), invitan a buscar más de esas canciones tan Velvet tan underground que aquí ayudan a contar una  historia de amor tan extraordinaria como cyberpunk.

J. Pérez

A espada e a rosa de Joao Nicolau

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No se como todavía no se inventaron las crónicas en colaboración. Es mucho trabajo ver una peli entera (a veces). Está empezó muy bien, se deslizó en una meseta y cuando apareció un cruce de caminos el director tomó justo el contrario al que podría salvarlo; eligió el de la boludez. Ahí nos fuimos (que bien me está haciendo la medicación!! Ya no tengo que terminar todo!). Tal vez otro cronista. empezando en ese punto haría otro comentario; que se anime! Lástima; había empezado de una manera hilarante a lo Raoul Ruiz, Oliveira, Iosselani (cúanto me costó acordarme como se escribe este nombre!!)y toda esa gente; desbarranco al realismo subielesco cuando el camino del costumbrismo simpático le hubiera dado tanto más rédicto. La idea era buena; gente común que deja todo para irse a navegar; decime, Por qué tienen que ser también piratas? Que otro la siga.

Santiago B.

Dos x Uno

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A Simple Rhythm de Tess Girard y John´s Gone de John & Benny Safdie.

Una película puesta junta a la otra por mérito de sus duraciones; pero fíjate tú que si se nos antoja son dos caras de la misma moneda; ordén y caos; armonía del mundo/el mundo contra tí. En fin; todo tiene que ver con todo dijo Pancho Ibañez alguna vez. La primera es una versión Zen del universo; estámos conectados; está escrito en nuestras células; llevamos música dentro. Una especie de Cosmos pero introyectado. Imágenes poéticas e inspiradoras, entrevistados extraídos de The BIg Band Theory, un músico sereno que hace música en tiempo real con el ritmo del lenguaje (le vemos cara conocida y después nos enteramos que es un pibe de Broken Social Scene y Do Make Say Think; que lejos han quedado los estereotipos del rock gracias a Dios!!). Lo único discordante es la voz relatora de la directora que parece contradecir todo lo que dice; debe ser canadiense pero su acentó de Totally Blonde es una especie de dolor, you know. En otro momento otra Totally Blonde, que debe ser médica, dice que sentir el pulso de una persona que desaparece es algo ¨muy especial¨ como si hablara de un nuevo restaurant...en fin...Curiosidades de un distendido ejercicio de meditación.
Juan se fué es otro ejercicio de cámara en mano acerca de la incomunicación y las malas rachas. A un pibe de Brooklyn se le viene el mundo abajo; la famosa espiral negativa. Cruce entre Dogma y Beastie Boys. Culmina con una canción brillante titulada claro, I´m so depressed de un tal Abner Jay. Es lindo mirarlo desde afuera.

Dj malhumor.

domingo, abril 10

En aquellos días la gravedad estaba por todas partes.

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de Brent Green

En retrospectiva el título lo decía todo; no podía fallar; así y todo nos hemos clavado tantas veces. Hay muchos caminos para la experimentación; puede ser (un exceso) ejercicio de la razón, un viaje o tanteo, una búsqueda de un nuevo lenguaje para decir lo que se quiere decir, mostrar o develar. Este parece ser el caso de esta joya. Los hermanos Quay encuentran a Sparklehorse, a Casiotone for the painfully alone, al Periférico de Objetos, a Kelly Reichardt (la de Old Joy) en ácido y ya que estamos a Bonnie Prince Billy también. Cómo transformar en una historia brillante una línea: un hombre desesperado construye una casa para curar a su esposa enferma. La vamos a recordar por mucho tiempo.

Dj malhumor.

sábado, abril 9

U.K.: Upside Down: The Creation Records Story, de Danny O'Connor y Separado de Dylan Goth/Gruff Rhys

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Upside Down: The Creation Records Story, de Danny O'Connor y Separado de Dylan Goth/Gruff Rhys

Está película debería ser obligatoria en todos los colegios! Ja. De golpe tomamos conciencia que un solo sello, en el lapso de diez años descubrió y sacó a la luz a Jesus and Mary Chain; Teenage Fanclub, My Bloody Valentine, Primal Scream, Ride, The Boo Ridleys, SuperFurry Animals y los dos mejores discos de Oasis (los primeros claro). Vivimos tiempos, por muchos momentos, de una creatividad desatada, de puro juego y desfachatez. Todo tan rápido, tanto. En este momento está pasando otra vez. Otro día veremos el docu sobre Matador o Warp o MorrMusic o Subpop, Sarah, Labrador o Merge (todos tan clásicos ya) y diremos lo mismo. Tanta energía suelta, tanto humor y delirio. Podemos ver a todos los protagonistas hablando de manera tan sincera, tan directa, pensando en voz alta; maravilla. No puedo dejar de hacerme la pregunta de cómo es posible, todos juntos al mismo tiempo en el mismo lugar. Lo que no es verdad del todo. Un mapa nos lleva de Manchester a Glasgow, de Glasgow a Londres and back. Hubo una cabeza que vió el gran cuadro; que vio los hilos invisibles que se conectaban. Por supuesto que los adictos a estas bandas no necesitan la recomendación; pero es un momento que va mucho más allá; cultura pop sin más. Cultura bah. Entre los entrevistados está el cantante de los Super Furry Animals. Para mí era una de esas personas que encontrás aquí y allá y nunca se dió el momento en que pudiera prestarle atención; hasta que zas, lo encontrás en un ascensor y charlás cinco minutos y bastó; el tono de la voz, las palabras medidas y justas para saber que hay mucho más. Querés otra vez. Lo que fue perfecto porque en la mañana del sábado proyectaban Separado escrita y llevada adelante por el mismo. Este anarquista galés que viaja a la Patagonia para descubrir porque se vinieron aquellos otros. Un viaje encantador! Patagonia de Chatwin según Galeano y Daft Punk (increíble pero real). Se puede hacer tanto con tan poco cuando se tiene talento; o aunque más no sea la mirada fresca, cuando se presta atención a los detalles y se deja hablar a las personas. Como en el docu de Creation destaca la claridad y honestidad de las preguntas; en todas las direcciones; las que hacen los directores, las que se hacen los protagonistas. Hay muchos momentos hilarantes y otros de una poesía extraña. Como el Buenos Aires de Wong Kar Wai en Happy Together saca de lugar el mirarnos con otros ojos. El pibe tocando solo la guitarra en un hostal de San Telmo, mientras vos y yo hacíamos quién sabe que cosas.

dj malhumor

viernes, abril 8

Attenberg de Athina Tsangan

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El cerebro tiene maneras misteriosas de actuar. Mientras veía la película, en la primera media hora, pensando sí me iba, recordé el libro de Bruce Hornsby 31 canciones. La canción catorce corresponde al grupo Suicide del que creo jamás escuché nada. A mi entender una especie de Bauhaus de segunda línea. Hornsby describe una canción de nueve, diez o once minutos; repetitiva, terrible, cansador canto al sin sentido de la existencia. Creo recordar que Hornsby dice algo así que a pesar que el sin sentido nos rodea el prefiere el sentido y antes que atormentarse con diez minutos de música atonal y ruidosa prefiere una buena canción de Teenage Fanclub. Pensaba en eso mientras veía como la protagonista escupia por una ventana con su amiga o miraba en más de una oportunidad la nada misma. Después la película se suavizo, cobró sentido, apareció una historia que justificó la notable fotofrafía y las coreografías aquí y allá. Lo curioso fue que en una escena fundamental (jajajajaja) el chico y la chica hablan de su grupo favorito:¡Suicide! Pequeño milagro; la música del azar que suena. A partir de allí, con ese guiño metafísico cambió mi humor y el film; que finalizó con más Suicide ahora ya de mi agrado. Una película hecha y derecha que necesita tiempo.

Miss Mundo.

La vida sublime, de Daniel V.Villamediana

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Esta es una buena película que corre el riesgo de ser inflada demasiado por la crítica. Tenemos que inventar un sello como el que traen los cds advirtiendo del contenido explícito de las letras; ¨Esta película puede ser arruinada por la crítica¨. Es una película ligera sobre temas profundos; como la palabra sublime del título. Un poco de burla a cierta solemnidad española a lo Marías o Unamuno. Tiene puntos en común con Llinás de Historias Extraordinarias; pertenece a ese género de docu ficción que se fascina por los personajes y las historias; por la diversidad del mundo. Hay que decir que logra solo por momentos lo que Llinás logra por tramos enteros. Distendida y fácil; algo alargada también.

Santiago B.

La vida útil, de Federico Veiroj

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Por un momento me puso mal La vida útil. Esa cuestión de cómo dejar morir lo que amás. A todos nos pasó. Una bandita que ya no daba para más, un proyecto creativo que no terminaba de ser abandonado, una relación amorosa revivida artificialmente… Cosas muertas que uno insiste en que formen parte de su presente. Como el caballito de madera sobre el que canta Masliah en la película. Pero, ¿quién alguna vez no fue un Campanella intentando conservar todo tal como estaba aunque la realidad te gritara “¡Ya fue, man!”. No es verdad que a todo Campanella le llegue su Ricardo Darín como dice el saber popular (creo)… porque al final Darín nunca llega y su discurso conmovedor, para volver todo como estaba, tampoco. Y entonces te quedás sin nada, sin siquiera poder cagar a trompadas a Eduardo Blanco. Pero ya me fui por las ramas con la analogía, volvamos a La vida útil.

En La vida útil el caballito de madera es Cinemateca Uruguaya (así, sin artículo). Jorge, su administrador, procura mantenerla viva, criogenizándola. Pero todo en la cinemateca está viejo y oxidado. La gente, las películas, la tipografía de los carteles, los teléfonos. La vida de Jorge también está oxidada, viviendo con sus padres una existencia solitaria. Tanto Jorge como el director Martínez son parcos y parsimoniosos. Pero ojo, no es una parquedad bressoniana sino uruguaya. En Jorge hay mucho amor contenido y lo demuestra claramente cuando se pone a atornillar una butaca. También en Martínez, cuando intenta como puede desarrollar un monólogo radial sobre la formación del espectador.

En fin, sea Cinemateca, sea cierto cine o cierta manera de hacer, distribuir y exhibir cine…. algo de eso parece muerto hace rato. Todo lo bello tiene que morir y Jorge lo entiende. Primero llora un poco en un colectivo, pero después lo entiende.

Acá podía terminar todo. La Cinemateca muere, todos tristes, la vida es una mierda, todo se desvanece, chau. Sería el camino fácil de toda película independiente, pero La vida útil se escapa. Nada de eso ocurre y Jorge y la película se reinventan. Lo hermoso es que se reinventan al unísono, en un solo movimiento y lo hacen a partir de pedir prestadas… ¡formalidades del cine clásico! Jorge no se olvida de Cinemateca para formar una nueva vida adaptándose a los nuevos tiempos. Es cierto, cuando tiene que correr Jorge corre, pero lo va a hacer siempre a su modo y trayendo al presente todo lo que forma parte de su historia y de lo que ama; es decir trayendo a Cinemateca y viviendo sus aventuras, recitando sus parlamentos, al son de su música. Cinemateca no muere, sino que revive en Jorge y Jorge revive en Cinemateca. Pero ojo, siempre desde el presente y la invención, no desde la nostalgia campanellesca.

La vida útil es una grata sorpresa de la competencia internacional que nos muestra que el cine y la vida nunca mueren del todo. Una obra que reniega del pasado como tal para celebrar el presente. Y yo no sé si ustedes sabían pero el presente llegó… hace rato. ¿No lo ves, bo?

La muerte de Pinochet, de Bettina Perut e Ivan Osnovikoff

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Con la agonía y muerte del general Pinochet, nuevamente las pantallas de la televisión chilena y mundial volvieron a embelesarse con las imágenes de un país dividido, como gusta decirse
en los noticieros, entre los que reivindican a Pinochet y los que lo repudian. El viejo superclásico izquierda – derecha vuelve revitalizado en sus formas y en sus gestos, pero convenientemente inoculado. En las celebraciones y lamentos televisados aparecen todo tipo de individuos que encarnan en ese momento y lugar la figura del pinochetista y la del antipinochetista. De un lado, el gordo barbudo socialista, del otro la vieja retrógrada, y así. Perut y Osvonikoff fueron a buscar esas figuras, esos personajes que aparecen efímeramente como extras, sin vida ni discurso propio en los reportes televisivos. Los fueron a buscar y con lo que encontraron volvieron a producir una película incómoda y divertida, dos cualidades que suman mucho a toda obra de cine político.

Los protagonistas de “La muerte de Pinochet” son muy patéticos. Sí, no vamos a hacernos los políticamente correctos con dos directores que claramente no lo son. Al final el gordo socialista es un tipo que se disfraza de viejito pascuero para reivindicar a Allende, la vieja retrógrada es una florista kitsch y paranoica, también tenemos un militar enamorado del general y un lumpen que es conducido a celebrar el fallecimiento solamente por el alcohol. Pero ojo, sería muy pobre si la película sólo quisiera burlarse de esta gente. La película es burlona, pero en todo caso se burla de todos nosotros, o al menos de nuestros cómodos esquemas donde las ideas políticas son monolitos racionales, objetivados y determinados de una vez y para siempre. Al enfrentarnos con este
grotesco grupo, la película se ríe de eso y nos muestra una realidad más deforme, compleja y por lo tanto irreductible. A menudo los noticieros recogen testimonios bajo el lema “lo que dice la calle”. La muerte de Pinochet sale a oír “qué dice la calle”, pero el resultado no es una mera división tranquilizadora entre declaraciones de izquierda y de derecha, sino que es un torbellino inexplicable de discursos que están mucho más atravesados por fantasías, paranoias, tradiciones, erotismos, circunstancias (des)afortunadas o devociones religiosas que por solemnes reflexiones ideológicas.
Tal como en El astuto mono Pinochet contra la moneda de los cerdos (en la que niños de diversas escuelas representaban el golpe del 73’ a partir de los relatos paternos, mediáticos y de sus propias locuras lúdicas), La muerte de Pinochet no viene a desmitificar discursos, contrastarlos con lo real o ponernos en alerta porque están perdiendo los buenos y ganando los malos. Ni porque la verdaderísima historia del mundo está siendo ocultada y están manipulando a la Pobre Inocencia de la Gente (PIG). Más bien viene a hincharnos las pelotas, a enfrentarnos con discursos inexplicables y contradictorios que se reinventan todos los días de maneras impensables y que, por suerte, son imposibles de explicar por nuestros estranguladores sistemas de representación. De alguna manera, la película viene a bajar a tierra los Grandes Debates de Chile y el mundo, a sacarlos a patadas de nuestro mundo de las ideas y a ponerlos a jugar en la monstruosa y embarrada cotidianeidad.
*La pueden ver:
8/4 a las 18.45
el 15/4 a las 21.00
el 17/4 a las 19.15.
Siempre en el Hoyts Abasto.