martes, abril 25

que difícil volver a la realidad

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y bué
basta de correr de sala en sala, calcular horarios, preguntarse que hay detrás de cada título y preguntarle a cada conocido "¿qué viste?" "¿qué onda?" "¿estaba buena?" y lo mas importante: "¿dónde comemos?"
pasó otro bafici, y al final nos pasó por encima
nos quedaron unas cuantas cosas sin decir, algunas anotadas en papelitos arrugados o libretas desarmadas, otras medio perdidas en notas mentales nebulosas
en los próximos días en el cuerpo principal de encerradosafuera las conclusiones del bafici parte 8, y además lo que escribimos en este blog corregido y aumentado

domingo, abril 23

Mensaje

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En el baño de hombres del Abasto se leía: Miike volvé. Había firmas de apoyo.

Viernes-Sábado

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Sí, nos hicimos amigos de Jon Jost, le compramos películas que copió en su casa y caminamos por el abasto cuando no quedaba nadie. La vida te regala cosas a veces.

sábado, abril 22

Frases, frases

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Pensé que la palabra fumeta la había inventado yo
Joven fumeta entre el público que fuimos a ver Black Brush película húngara, según el catálogo acerca de jóvenes fumetas (lejos lo mejor que escribieron) Tenía una música buenísima que siempre amagaba que empezaba. La película no empezó nunca, si no, hubiera estado buena.

jueves, abril 20

Frases del día

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Nos ganaron de mano con esta: Hay que cerrar ya, todas las escuelas de cine. A la salida de otro engendro.

Ayer, calle Lavalle: En un auto feo, plin, plin, plin, vamos a la villa, plin, plin, plin. Unos jóvenes exaltados que salían de compras, 1.00 AM

Ternura y felicidad.

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Love & happiness, Kristina Humle Historia sencilla (no mínima) de una joven de pueblo sueca, rubia, bonita y que ha sufrido como para no creer que todo viene de arriba. Película del género sensible, easy going y de buen sabor en el paladar. Tiene casi el mismo punto de partida que la gritona Two girls pero nada más por suerte. Dos amigas al fin de la adolescencia se aburren. Allí donde aquellas chicas gritan estas callan, allí donde el director edita rápido aquí nos deleitamos con imágenes que nos curan (sí, vengo un poco cansada che y necesitaba airear el cerebro), allí donde en two girls para acentuar se pone un hardcore ultra previsible, aquí canciones desconocidas del mejor pop del mundo. Es verdad que sí la directora sueca hubiera puesto más the concretes aquí, más the legends allá, la película hubiera sido más canchera. Simplemente no quiso. Hay también lindos personajes secundarios y hay algunos momentos medios caches y bobalicones. No se, no se puede ser inteligente todo el tiempo eh! No quiere decir que acepte estupideces tampoco, claro. Conocen a esas no, esas que dicen, no puedo ser seria todo el tiempo y lo único que ven son unitarios de suar. Bueno, me gustó, necesitaba un poco de ligereza y sensibilidad bien llevadas. Dos cosas más. A Todd Solonz no le va gustar y no hay con qué darle, a las lindas, aunque sensibles, les va mejor.

Transamérica, Duncan Tucker. El degenerado que escribió en el catálogo la comparó a las pelis de John Waters porque el protagonista es un transexual. Con ese criterio hubiera hecho la mención de Los Roldán, ¿por qué no? No puede estar más en las antípodas. Road movie de fino humor y ternura. Hacía tiempo que no me salía hacer este comentario, una actuación increíble Tampoco este, una película humana. Me gustó, me hizo sentir bien, me despreocupó de los problemas del cine, me hizo creer todo. Padre/madre transexual recorre EE.UU. con su hijo reencontrado súbitamente, última prueba para poder hacer la operación que le devuelva su verdadera condición espiritual. Ni un solo lugar común del mundo trans-tra está presente. Solamente esta persona que me hizo llorar. Sí, adorable, lo dije.

Miss Mundo

miércoles, abril 19

Tenis

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Windows on Monday, Ulrich Köhler
Esta es una película en general lenta (puede leerse sencillamente aburrida) con un momento de extrema felicidad. Tal vez esta felicidad no es ajena a la media hora de impaciencia que debemos atravesar primero, pero nunca podremos saberlo. Una joven pareja arregla su casa. Momento naturalista de diálogos de ocasión y en el que asistimos a diversas técnicas de la reparación de interiores (ya en La perrera habíamos aprendido a construir una casa). La chica se entera de que está embarazada por segunda vez (tienen una hija de 3 o 4 años), se raya, abandona el hogar y se le aparece al hermano en la casa de campo familiar. Sale a caminar por el bosque (es otoño) y llega a un semivacío hotel de montaña (atmósfera Bioy Casares). Allí aparece lo maravilloso. Unos millonarios asisten a una especie de show-convención donde hay un partido de tenis de exhibición. La piba se va metiendo por los pasillos y aparece sin querer por un vestuario donde un tenista aguarda que canten su nombre para salir a la escena. Bingo. Es ¡Illie Nastase!!!! La chica se queda en el hotel, roba comida, etc, etc. Un momento maravilloso. Aunque mucho más feliz me recordaba a El Empleo del Tiempo cuando el tipo aplastado por las circunstancias se pierde en un campo nevado. Aparición súbita de la metafísica. Bueno, el momento pasa, la chica vuelve a la cabaña familiar y todo retoma su curso. Otra vez la monotonía de los días, tanto del personaje como de los espectadores (que incluye la visión de esta película bastante aburrida).
¡Segunda aparición de Nastase en un par de semanas!! En la comedia tristona de nuestro favorito Noah Baumbach que está en cartel aún (The Squid and the Whale, en argentino algo como Historias de familia) todos juegan al tenis, el padre, un intelectual ama a Nastase, el pibe, un guarro, prefiere a Vitas Gerulaitis. En fin, cosas del Zeitgeist.

Miss Mundo.

American movies

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Tres películas de Lodge Kerridan y dos de Jon Jost.
Las tres películas de Kerridan (Keane, Clean, Shaven y Claire Dolan) son muy diferentes entre sí y cada una pareciera explorar las posibilidades de un punto de vista. Las emparenta la voluntad de realismo y precisión. Siempre pensé que la experimentación tenía mucho más la intención de lograr un retrato más fiel del mundo que alejarse de él. En Keane tal vez esta voluntad de precisión y exactitud es evidente, película en primera persona del género flujo de la conciencia. De estos experimentos conocemos muchos y estamos cansados también; por suerte no es el caso, aquí el director siempre está deseoso de contar una historia, incluso si nos exige una y otra vez que tomemos posición. Keane es el apellido de un personaje que busca desesperadamente a una hija robada. De a poco entendemos que está loco, dudamos de qué pasó. El azar de los encuentros lo pone a cuidar una niña. Estamos en otro mundo. El personaje se estabiliza y nos desestabilizamos nosotros. Es un twist en la trama notable. En Clean, Shaven hay también un padre que busca a una hija. Pero también hay un asesinato no resuelto y hay un policía barranca abajo entre otras cosas. El registro aquí es otro. El flujo del pensar es otro también, un pensamiento que se expresa en pequeños films experimentales. Esta fue su película debut. Es una película de género (¿hay alguna que no lo sea?) y hay una atmósfera hermanos Coen sin cinefilia. La tercera que vi, Claire Dolan, es en verdad la segunda (hay una película perdida, sí filmada y desaparecida, como el disco de Love & Rockets que se perdió en un incendio). Aquí no hay flujo de conciencia, hay distancia, hay acciones que no sabemos bien cómo descifrar, palabras que parecen vacías. Como para recordarnos que cada film exige su medio de expresión aquí la fotografía es notable, bien podría ser un estudio sobre la arquitectura modernista y postmodernista de New York. Una prostituta busca escaparse de su chulo. Es poco, es suficiente para ver una película subyugante, Egoyan like. Hay género, hay misterio, hay experimentación. Tres películas norteamericanas.

Hacía tiempo que queríamos ver en el cine más cosas de Jon Jost. Conocíamos la excelente All the Vermeers in New York que nos había dejado con ganas de mucho más. Aquí encontramos una mini-restrospectiva de su obra. Nos apuntamos a todas. Empezamos con Last chants for a slow dance de 1977. Cassavetes meets Johnny Cash (¡agarrate esa!!). Road movie aunque sean pocos kilómetros. Mucho más que del género se trata de los que significa allá arriba, go for a ride. La peli es llevada adelante por un personaje que vemos en distintas alternativas, el monólogo, la discusión (improvisación) con su esposa, la tercera persona, el retrato a través del paisaje. Aquí y allá se alternan las canciones como pequeños cuentos de Carver. Al final descubrimos que es un thriller. Cuando finaliza leemos que la peli fue rodada en una semana y costó 3000 dólares. En el reportaje para el diario del festival se ríe de los festivales, dice que es un negocio de los que programan, que filman los que hacen carrera para conseguir dinero y que el último año ganó 10.000 dólares en total. Nos cae simpático, sí, muy simpático.
Comenzó la presentación de Rembrandt Laughing diciendo que la filmó con un grupo de amigos y que se drogaban mucho en esa época. Lo queremos, sí. La película está lejos de ser un retrato de descontrolados, más bien es la introducción a una vida sencilla. Hay otra América. Dicho por él mismo es también un retrato de San Francisco. Se pierde a veces y está salpicada de pequeños experimentos visuales sin razón aparente pero hermosos. Cine independiente de alguien que pasó más de dos años preso por oponerse a Vietnam, es decir, de alguien que está dispuesto a sostener con acciones los discursos. Vamos a por las otras.

Santiago B.

Me lo merezco

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Los Suicidas, Juan Villegas. Película del género decente. Tan correcta como con falta de inspiración. Lo contrario de Antonio Di Benedetto, el novelista que escribió la novela homónima que era cualquier cosa menos un desapasionado. La peli tiene el ritmo, gama de matices y tono que Hendler puede darle. Debo decir que su voz en off me resulta difícil de tragar. Es una historia que debería inspirar aunque sea misterio y se centra en una historia de amor que ni fu ni fa. En fin, no desentona con la media del festival. El cine es una oportunidad de fiesta, y sin embargo por momentos me siento en una convención de ejecutivos de venta. Hacer cine es un poco como esquiar, bucear, algo de eso, el que sabe hacerlo lo disfruta, el que no, pena para que termine. Lo peor es que por no cambiar de cine elegí esta y dejé pasar la de Johnnie To, uno de los que se divierten. Me lo merezco.

Miss Mundo
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Vacationland y A Suden Loss Of Gravity, de Todd Verow
Estas son las únicas películas que ví de Todd Verow, un cineasta que hace tiempo que andaba persiguiendo, tratando de conseguir algo suyo. A veces tener tantas expectativas se vuelve un poco en contra de uno. Todavía no estoy seguro de que sea el caso. Pero lo sigo evaluando.
Verow no oculta para nada su condición de cineasta independiente yanqui.
Y sospecho que no podría por más que tratase. La torpeza en la narración le da una frescura que puede resultar interesante. Las sobreactuaciones que rozan en lo amateur tienen su lado bueno, si a uno no le crispan los nervios: por lo exageradas que están se nota el esfuerzo por tratar de cuidarlas, algo que la cámara no hace, al menos no a la vez, dejando una extraña sensación en el espectador. Las historias tienen costados cuasi ridículos (la hermana que huye a una mejor vida, llamando de larga distancia para manguear guita, el personaje “rarito” que es arrojado desde un puente), cosa que aumenta considerablemente el factor amateur, y deja de lado muchas pretensiones de búsqueda seria que tienen otros cineastas similares. Y por último, Verow parece una especie de Gregg Araki con menos intensidad, visitando temas similares (temática gay, personajes border, etc.), pero sin llegarle a los talones al director de Doom Generation. A quien ya es hora de que le hagan una retrospectiva. Seguiremos esperando
Les Invisibles, de Thierry Jousse
Sí, mientras la veía me gustaba. Después, no estoy muy seguro. La peli es la historia de un músico que se obsesiona con la voz de una mujer, con la que se encuentra a oscuras un par de veces que lo hacen obsesionarse cada vez más con ella. Hasta que ella desaparece.
Los cineastas franceses suelen tener esa irresistible atracción por Hitchcock, algo que para mí era evidente a lo largo de esta película. Sin embargo Jousse citó como ejemplos a La conversación de Coppola y Blow Out, de De Palma.
Me parece que esa puede ser la intención inicial, pero en el resultado final, eso de la obsesión por el sonido, eso de hacer “una película para los oídos”, debe haber quedado en la moviola. La película se pincha cada vez concluyendo en una pavada que no tiene definición, de esas que te dejan más molesto que otra cosa. Y el tratamiento del sonido casi no aparece, con excepción de esa escena que citó Malhumor por ahí abajo, en la que el protagonista sigue el recorrido de la dama en cuestión a través de un dormitorio, de acuerdo a una grabación de audio que hizo mientras él dormía. Un gran momento tan desaprovechado como los dos o tres climas interesantes o todas las puntas que fue abriendo y dejando tiradas por ahí.

En fin… No la sufrí, pero prefiero no pensarla mucho.
Coincido con Malhumor en mucho de lo que dice sobre esta película. Pensé que se iba a tratar un poco más sobre John Pierson, algo que me sonaba más atractivo. La experiencia empieza muy bien. Y por ahí hay una punta que creo que es la más interesante para mí, la más cercana, sin duda: el encontrar cuáles son los verdaderos motivos que puede tener una persona para mudarse al culo del mundo y avocarse a la tarea de mantener un cineclub, poniendo todo el tiempo dinero de su bolsillo, moviendo cielo y tierra para conseguir películas que a veces son más difíciles de lo que se cree y, sobre todo, hacer caso omiso a todos los padecimientos y la mala leche. Eso es, para mí, lo más parecido a un héroe modesto que podemos encontrar en el mundillo cinematográfico. Por eso aprovecho para mandarle un abrazo a Mauricio Petit, un amigo de la casa sobre quien habría que hacer un documental. Mmmmm…. ¡Qué buena idea!
Pablo

Me voy al chino a comprar faso

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Linda, linda, linda
Primera peli japonesa que veo de las cinco que tenía agendadas, ya descarté dos (me bardearon Loft y The Cat Leaves Home y me convencieron de ahorrarme 10 pesitos), ahora estoy dudando de las otras dos. Es que viene pobre la cosecha de las películas orientales de este fest. Llevo vistas unas cuantas y a todas les falta 5 pal peso y en algunos casos falta el peso entero. Siempre hay algún detalle, cuando no es que a la peli le sobran unos cuantos minutos, es que los personajes son poco creíbles o poco queribles, o si no es que hay situaciones mal resueltas. Pero sobre todo, lo que falta en esta cosecha oriental es ese ingrediente secreto que tanto pega y te hace salir del cine alucinando. Es lo que pasa con esta peli, tiene buen color y buen olor, pero no pega. Cuatro colegialas rockeras (atentos fetichistas: llevan uniforme durante toda la película) se preparan para tocar unos temas en un festival escolar. Y eso es todo, mucho ensayo, algún conflicto apenas esbozado, de vez en cuando un chiste pero nunca una carcajada, en un momento ponen un sueño loco en el que aparecen los Ramones, pero está tan desubicado como tirarse un sonoro pedo en el Colón (ese era mi sueño, pero no llegué a comprar la entrada de Potemkin, otra vez será, con suerte el año que viene en el Colón pasan Pizza, Birra, Faso musicalizada por Los Pibes Chorros y ahí me desquito).
Migrania

martes, abril 18

Género

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La Perrera, Manuel Nieto. Pelí de género rioplatense, género de la necesidad virtud y saber hacer con lo que se tiene, en este caso, como los personajes de la película misma que se las arreglan para vivir como pueden en un perdido balneario uruguayo. La historia es mínima (Sorín se quedo con un título que hubieran querido todos) así que se trata mucho más del tiempo que pasa lentamente que de otra cosa. El director ha encontrado un recurso ingenioso para hacerlo y que nos representa en más de un sentido, la construcción de una casa, esas casas de veraneo hechas a la que te criaste. La película es simpática y austera. Aunque está siempre al borde del me aburro transcurre tranquila. Los personajes secundarios nos hacen reir porque los conocemos, en esto el cine costumbrista es como las fotos familiares, son chistosas para quién conoce al que se retrata. Es una película de género; un género joven que dentro de poco va a necesitar quien lo reformule sino nos va ganar la nada misma.

A Sudden loss of gravity, Todd Verow. Película de género olvidable. Los jóvenes de los pueblos norteamericanos se aburren y entonces toman y chocan en la ruta y se matan. Ya la vimos. Se supone que es para ver esta clase de película underground que soportamos a Clarín y su basura.

Miss Mundo

Previsibles

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Como todo el mundo nosotros también te recomendamos estas dos películas:
The Aristocrats, Paul Provenza. Para reirse de principio a fin con el deleite menospreciado por la grosería y el chisme. Un chiste famoso circula entre comediantes, se trata de una especie de melodía sobre la que todo el mundo improvisa (y hace gala de su sadismo más refinado). Para asistir también a la trastienda de ese género tan norteamericano como es el stand up. Nunca tan bien dicho eso de satisfacción garantizada.

The Piano Tuner of Earthquakes, Quay Bros.
Podría haber película más distinta que la anterior? Frente al guarrismo yankee aquí todo es refinamiento (inglés), una imaginería que se eleva de lo terreste y nos maravilla. Para los que ya conocen a los Quay no hay nada que decir, para los que no, la alegría de un universo por descubrir. Contesto la pregunta de todo el mundo; no, no es aburrida. Y ya que estamos con la animación y el surrealismo no hay dos sin tres:

Conspirators of Pleasure, Jan Svankmajer
. Está o cualquiera de las otras que están dando. Exhuberancia de la imaginación, agudeza, humor. No se puede pedir más. Después de ver estás películas es imposible tragarse un bodrio, ni siquiera creerle a algún director correcto pero cansado.

Dj malhumor.

Otra frase del día

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...un grupo de artistas; del que yo formo parte...No, no era ningún reportaje, un ñato hablando en voz alta en los pasillos..

Jóvenes directores del mundo

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Ya sabemos lo que es el aburrimiento, se trata de que nos saquen de él por un rato no de que lo hagan más profundo!!!

Dj mundial.

Grrr!

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Todos los años lo mismo. Siempre tenemos algo de qué quejarnos y no está bien. Dá bronca estar siempre en la vereda de enfrente, parece que fuera una situación que uno buscase, que la disfrutara o que formara parte de nuestra propia naturaleza.
No es así, se los aseguro. No nos gusta quejarnos. No lo hacemos porque odiamos al que hace cosas o porque nos moleste el éxito de los demás. Ni estamos todo el tiempo buscándole la quinta pata al gato. O la otra cola. O lo que sea.
Este año estamos molestos por dos o tres cositas, alguna de ellas síntoma de toooooda una tradición, otra consecuencia inevitable del pasar de los años y otra puntual que nos hincha reverendamente las pelotas. Vamos por partes.
Nos pone de muy mal humor ver que un proyecto con más que sanas intenciones, como es un Festival de Cine Independiente, se vea cada vez más copado por un multimedio. Lo mismo pasa con el Festival de Mar del Plata, dirán algunos con mucho tino (sobre todos los fans de Los Parchís). Sin embargo, el Bafici parece seguir en un cuesta abajo que puede terminar de la peor forma posible: teniendo nombre y marca, como Obras. Triste. Y mucho. Esperemos que no pase.
Sabemos que un emprendimiento de esta envergadura necesita de todo el apoyo necesario, pero quizá… Bah, en realidad ya nos da algo de miedito…
Otra cosa. El éxito de un Fest no se debe medir por la cantidad de películas exhibidas. Nunca. Me animo a afirmar que este año es uno de los que peor está viviendo el público, bastante poco conforme con las propuestas que va enfrentando. El boca a boca viene siendo bastante tristón. Nadie habla con mayúsculas casi de ninguna película, nadie sale muy entusiasmado. En general, todo queda en una tibia aceptación. Si el precio de programar 800 películas es que muchas de ellas no tengan una calidad o un interés aceptable, para qué incluirlas. Sí, ya sé, alguien que esté de la otra vereda puede hablar de gustos y de quién es uno para plantear este tipo de cosas, que seguramente hay gente que disfruta de las películas, que uno es un tarado, blablá. Bien, recomiendo a quien opine así pararse frente a la salida de una sala cuando se termina de proyectar, por ejemplo, Two Girls. O a la salida de Turn The Music Down. Con eso creo que basta.
Y algo más. Es una verdadera falta de respeto para el espectador tener que soportar 10 minutos de propagandas antes de cada puta función. SIEMPRE. Perdonen el exabrupto. Me salió de adentro.
Llevo vistas unas ¿15 películas? ¿20? En suma son casi 200 minutos perdidos viendo las mismas propagandas, casi en el mismo orden. Para colmo tienen menos onda que el programa de las Trillizas de Oro. Es realmente insufrible, una tortura que supera cualquier tipo de lógica. No me van a decir que era la única forma de pautar con los auspiciantes. Es una vergüenza para uno que lo padece como espectador y para los realizadores que exhiben sus trabajos. Y para colmo tienen el tupé de decir que las puertas de las salas se cierran al comenzar la función por “respeto a los realizadores”... Calculo que al ser consultados, más de uno coincidirá en preferir que un espectador entre 3 minutos más tarde antes que 10 MINUTOS RELOJ de publicidad. Si exagero que alguien los cronometre.
Y ya van dos o tres invitados que no sólo están sorprendidos por esto, sino que aseguran no haber visto tanta marketineada en otros Festivales. ¿Será el precio de ser tercermundistas?
Retomando, seguimos siendo los que siempre se quejan. Los que viven a contramano. No es un rol que nos interese. Pero tampoco nos gusta escuchar a más de un periodista putear por las mismas razones y después sonreír como si nada.
Y aunque no nos interesa ser los quejosos de turno, presiono “Publicar entrada” y dejo que Blogger se encargue de subir esta palabras al ciberespacio.

Pablo

La frase del día:

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"Tengo un problema, boludo. Cada vez que encuentro Legalmente rubia en el cable a las 3 de la mañana, tengo que verla completa, ya me pasó 4 veces. No sé que me pasa".
Escuchado en la cola para entrar a ver Los invisibles en el Atlas Santa Fé.

lunes, abril 17

Les Invisibles, Thierry Jousse

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Esta pequeña película logra algo bastante dificil y es el hacernos creíble, verídico el proceso de creación de un artista, y justamente en este caso, un músico electrónico, así que estamos en el terreno que nos gusta. Sí se hace bien, claro. Hay mucho amor a la música y hay una trama que se quiere, como dijo el amigo Pablo, homenaje a Vertigo. Tal vez la historia misma no esté a la altura de ese desafío pero logra todo el tiempo interesarnos. Hay un portero melómano increíble (una especie de Sancho Panza) y hay un Mr. Williams lynchiano. El personaje hace música con sonidos que va grabando aquí y allá al mismo tiempo que tiene encuentros sexuales literalmente a ciegas. En una ocasión despierta solo, solo tiene la grabación de los sonidos de ella que se va. Un momento felicísimo como solamente el cine puede darnos. Casi vale el film.

Dj malhumor.

PD: hablando de momentos felices otro hallazgo de este estilo ocurre al final de One Nite in Mongkok solo el cine puede dar a dos amantes una tan bella muerte.
PD2: Jugando al periodista nos acercamos al director de Les Invisibles para charlar un poco. El pibe es aparte de director, o principalmente, periodista de Les Inrockuptibles y Cahiers du cinema. Nos dice para dejarnos tranquilos que jamás vió un festival con tanta publicidad como este, un verdadero desafío y tortura para el espectador, los que ponemos la plata claro.

Le domaine perdu, Raoul Ruiz

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Esta película se parece mucho más a la idea preconcebida que yo tenía de Raúl Ruiz que a las películas mismas que el filmó en los últimos años y con las que veníamos deleintándonos. Sus últimas comedias son deliciosas y punzantes, nos tienen todo el tiempo con la sonrisa en la boca y el cerebro que saca chispas. Antes de ver alguna película de este chileno radicado en Francia desde hace años yo tenía una idea equivocada. Mi prejuicio me hablaba de un sudamericano en Paris. Me imaginaba historias más o menos pintorescas, llevadas a cabo a través del tiempo, con una pizca siempre de realismo mágico. Me imaginaba que se yo, las películas de Solanas de los ochentas (como Sur por ejemplo). Pero no, por suerte era prejuicio nada más. Pero yo no se que pasó con esta última. Es una película grave en vez de ligera, sin humor aunque lo intente, con personajes que se desdibujan aunque todo el tiempo nos dicen que son extraordinarios. Ruiz se caracterizaba para mí por lo acertado de todos los detalles y pequeñas observaciones, sin embargo aquí nos encontramos con chilenos de acento francés, franceses que parecen la idea de un francés y no un francés mismo. Hay también la intención de retratar toda la vida de un personaje y porque no la historia de un siglo. Demasiado. Una película bien hecha sin duda, pero sin todo ese encanto al que nos había mal acostumbrado.

Miss Mundo

Estados Unidos de América

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Reel Paradise, Steve James.
Este film podría ser presentado de la siguiente manera: un millonario norteamericano cansado de Nueva York y amante del cine decide mudarse al lugar más lejos que pueda encontrar y pasar allí películas gratis. El lugar encontrado es en una paradisíaca isla en Fiji. El norteamericano pese a ser liberal no deja de ser lo que es y trata a los nativos con indiferencia para todo lo que es propio de su cultura, no le interesa aprender su lengua y mucho menos entenderlos, no le gusta que lo traten como el norteamericano blanco y rico pero cuando se despiden su mujer (con quien hace un tandem más arraigado que el ballet sincronizado de la olimpíadas) les dice, ustedes son pobres pero de gran corazón, y como no podía ser de otro modo, les hace creer que el tiene lo que ellos necesitan (películas) y que como es bueno se las dará gratis. Por supuesto la comunidad local no los quiere del todo y sufren un robo en su casa mientras están proyectando las películas. Por supuesto la primera reacción es acusar a la servidumbre (no a la cocinera, que es buenísma, pero sí a su esposo, claro). Una cosa que nunca debemos olvidar es que es gratis . No hay una sola vez que no lo repita, free movies dice, una y otra vez. El documental sigue a esta familia media norteamericana y nos la presenta en todo su patetismo. Una hija adolescente rebelde, un hijo varón muy despierto que es los ojos del padre. Todo está mostrado de una forma bastante aburrida pero debemos decir, con bastante realismo y honestidad. El sujeto es fanático del cine independiente pero como en esta isla lejana no da el target pasa los grandes títulos yankees, desde Matrix hasta 8 mile pasando por Maid in New York con Jenifer Lopez. Esto nos hace pensar que el cine independiente no es más que una mercancia que en EE.UU. (y fuera también) puede vender muy bien a veces y nada otras. Como está muy enojado con el conservadurismo de la comunidad local decide como último acto pasar Jackass Esto nos hace sospechar también que toda esta aventura se encuadra en la misma serie de desafíos idiotas (Jackass son esos tontos que les gusta hacer cosas absurdas y dolorosas por el solo hecho de probar). En fin, el documental nos muestra que Bush no está solo y que se alberga en el norteamericano medio como Menem y Kirchner se albergan en el argentino medio. Supongo que esto no sería nada nuevo si el norteamericano en cuestión no fuera el productor-mentor de personas como Spike Lee, Richard Linklater, Kevin Smith y Michael Moore. Todas, todas, personas a las que admiramos mucho y de alguna manera, han sido y son, nuestra educación. No sé amigos, estoy desconcertado y no se qué pensar, y sí lo se, no me gusta nada. Prefiero pensar en Tigrero el documental en que Jim Jarmusch y Sam Fuller se adentran en el Amazonas para pasarle a los nativos unas imágenes que Fuller filmó treinta años atrás. Traigo ese buen recuerdo para pensar que hay otros cuya sensibilidad y humanidad está acorde con lo que predican. También es verdad que el norteamericano produce este documental que lo presenta de manera tan desfavorable. Estimo que es otra forma de vanidad, la vanidad de mostrarse magnánimo.
El católogo del Bafici dice lo siguiente: Su aventura resulta fascinante porque prueba varias cosas: (a) que, a juzgar por la reacción de los nativos ante un filme de los Tres Chiflados, la corrección política es un invento occidental deleznable; (b) que antes de llevar el cine a lugares remotos, hay que aprender a manejar un proyector; (c) que Buster Keaton funciona con cualquier público
Me parece sumamente coherente que esta sea la lectura de los organizadores de un festival de cine independiente que vendieron a Clarín.

Dj malhumor.

domingo, abril 16

La frase del día (sábado)

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"Se la voy a chupar al acomodador, a ver si me deja pasar"
Un jovencito que quería ver Last Days que tenía las entradas agotadas desde las 10.05 de la mañana.

El sexo vende II

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Hoy también se agotaron las entradas para Porno y Puto, pero quedaban algunas para otras tres películas nacionales: Orto, Garompa y Guasca. A apurarse que se acaban.
Migrania

Domingo: veníamos bien...

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El día empezó promisorio, con el envión de los éxitos de ayer. Madrugamos para ver Alma Mater, toda una perlita de Alvaro Buela. Buela es uruguayo y es periodista, y es o fue director del suplemento cultural de El País. Además hace cine. Hace ocho años -o quizás nueve- me tocó, de casualidad, ver en Montevideo su primer película, Una forma de bailar, que antes de empezar citaba como epígrafe, en blanco sobre negro: "Todo el mundo se conoce por la cara, todo el mundo se da cuenta por la forma de bailar". Era una peli chiquita y tierna y bien hecha, que a mí se me antojó muy uruguaya, así como modesta y buena onda y muy personal también. Le tenía ganas a la segunda de Buela y cumplió con creces, aunque no tiene nada que ver con la otra. Alma Mater cuenta la historia de Pamela, una chica ya grandecita, toda durita ella, que pasa los días en la caja de un súper y las noches en la iglesia del pastor Assunçao, un predicador brasileño, cómo no. Yo tengo un primo que tiene la teoría de que cualquier predicador latinoamericano se hace pasar por brasileño para conseguir el physique du rol. En fin, que a Pamela le empiezan a pasar cosas raras, se hace amiga de un travesti y trata de escuchar la palabra de dios. Sin intermediarios. La actriz, Roxana Blanco, es excelente. Hace cinco minutos me la crucé en un pasillo y tuve que pararme y decirle Ave, Pamela. Se lo merece.
Y tan bien que veníamos... la segunda privada era En el hoyo, el documental mexicano del hijo de Rulfo sobre la construcción de una megaautopista. Arrancó bien, la típica película con personajes graciosos y queribles. Ahí estábamos todos cuando nos prendieron violentamente la luz y nos dijeron que los rollos habían venido mezclados de otro festival, y que iban a reprogramar la película. Así que todas mis sospechas de que el surrealismo está en manos del proyectorista se van confirmando... En fin. Veremos qué nos depara lo que queda del día.
Malas Buenas

Sábado a la noche: dos que sorprenden

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Esto viene mejorando. Ayer no tuve motivo de queja, y eso ya es mucho decir. Aposté a ciegas y gané, lo contrario de la expectativa alta que siempre resulta defraudada. Primero me jugué por El zapato chino, un delirio chileno del setenta y pico, película clandestina, rara, rarísima y al mismo tiempo hilarante. No me dio ni un poco de sueño. Eso sí, no entendí si la película era surrealista, o al proyectorista se le habían mezclado los rollos, o soy yo que no entiendo nada de nada. Pero igual no me importó. Un clima enrarecido, una chica con un secreto que nunca se sabe bien de qué se trata, jefes y empleados que su vez son jefes, algo así como mafias, algo así como prostíbulos... Y todo en chileno, sin subtítulos. Gustó.
Y trascartón, me exilié a la Lugones para ver un programa doble, americano y político. La primera era precisamente Primary, un documental literalmente gris sobre la campaña de Kennedy para ganar las internas en Wisconsin. La segunda era la gran pegada: Tribulation 99 - alien anomalies under America. El título ya lo dice todo. Un delirio que une por medio del montaje fragmentos de noticieros con películas sci-fi-trash con super placas a lo Crónica, para contar la historia del siglo XX como una conspiración alienígena. Están todos, hasta Bush, y se demuestra de una vez por todas por qué Fidel es inmortal. Muuuy recomendable. Sólo que si la perdieron, lo siento, porque sólo queda otra función, el viernes a las 14.30. Benditos los que disponen de su tiempo.
M.B.

Cuesta abajo

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¡Callen a esas pibas por favor!!
Two Girls, Kutlug Ataman. Película mediocre de esas que usaban en Mar del Plata para rellenar la competencia. Dos adolescentes, la rubia tarada, la chica punk, se hacen amigas y algo más para sobrevivir la Turquía machista. Podría haber estado buena si no fuera puro trazo grueso, si el director no hubiera utilizado recursos archiconocidos (y no importa sí es archiconocido y funciona, ¡el tema es que no funciona!!) si no terminará siendo una pavada porque los personajes son pavos. La super punk y la tarada en sus momentos de máxima alegría ¿qué hacen? ¡Salen a correr por un shopping!!! Recordaba la adorable Show me love y me daban ganas de llorar. De la manito y a los grititos, intragable... Ah claro, después se tiran a una pileta en ropa interior. Pero lo peor, lo peor de todo, ¡es que no paraban de gritar!!! Director, sino tenés nada que decir, callate, o hacelo en voz baja. Gracias.

Strange Circus, Sono Sion. No es una película de terror, no es gore, no es un thriller psicológico, no es una película bizarra, es un bodrio. Son esas películas que de tan malas son aleccionadoras de todo lo que no se debe hacer. Pero bueno, ¡escribiendo revivo el pésimo momento que pasé en el cine!
La película es también de ese género Jorge Polaco que llegaron a pasar por artísticas. Las maléficas intenciones del director dan risa, no hay un solo momento donde no nos quiera horrorizar; una niña no solo es violada por el padre sino que es obligada a presenciar como sodomizan a la madre. Claro, ese niña deviene escritora loca y tiene terribles pesadillas circences (hace un cameo El Mini de Indomables). Después de grande claro, come spaguetiss con la mano, es que tuvo una educación deficiente. Todo está mezclado de una manera absurda que quiere hacer pasar por confusión entre realidad y fantasía lo que no es más que confusión del guionista. Me podía imaginar perfectamente esta peli hecha acá con Pinti o Bergara Leumann como maestros de ceremonias del strange circus. Después me doy cuenta que esa frase que uno siempre utiliza, típica película argentina (que incluye los géneros más variados) es simplemente un epíteto para hablar del cine malo a secas.


Había empezado el día de ayer con una perla de Jean-Paul Civeyrac, un director que acabo de conocer. Es extraño, conocer un nuevo director es como que te presenten a alguien. Inteligente, encantador, de un humor discreto. Después seguís en el coctel y encontrás a otro hablando a los gritos, egocéntrico, diciendo estupideces como si fueran grandes cosas y para peor, con una serie de otros tontos alrededor. En fin, así es la vida.

Miss Mundo

El sexo vende

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Cartelito visualizado en un pizarrón en el Patio del Zorzal

Películas incompletas

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Porno
Backstage de una porno argentina. Mucho plano detalle. Dos chicas se dan masita mientras la cámara muestra las uñas de los dedos de los pies de la chica que ilumina y escuchamos los jadeos de fondo. Disculpen, muy artie para mí, mejor programen una porno. A los 10 minutos me paré y me fuí. Me hice una pajota y me fuí.

Reflection

Esta la ví porque siempre hace bien ver a dos asian babes a los besos, pero ví una sola chuponeada, una sesión de fotos que parece que eran para el fotolog de la que estaba mas buena, una carrera de una moto contra un tren y un llanto insoportable de bebé. Aguanté despierto mas de media hora y ningún personaje había hecho ningún esfuerzo por ser interesante. El director tampoco se había copado mucho.

Longing
Un bombero casado se consigue una amante en otro pueblo. Para contar esto gastan media hora. Eso si, media hora de mucho clima. Ahí cerré los ojos y me desperté cuando el pibe se pega un tiro. El final es uno de los mejores que ví en mucho tiempo, con niños que cuentan toda la película como si fuera un chisme.
Ayer escuché de casualidad mientras pasaba por el mítin poin a uno de los programadores decir que esta era LA película del festival. Oh Dios ¿en qué manos estamos?.

Migrania

María y Juan, no se conocen y simpatizan

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Aviso: en esta reseña se cuentan partes importantes de la trama. Abstenerse de leerla si están interesados en verla.

Empieza bien, muy bien, con planos detalle de mails cruzados vía Hotmail y frases clásicas de seducción online. María y Juan se conquistan vía interné y por un par de minutos pensamos que estamos frente a una digna sucesora de "El amor, primera parte". Entonces Juan (un nerd flaquito de anteojos que anda en bici, parece que es dibujante y vive con los padres) sigue el consejo de su amigo rolinga (pero bien rolinga, de riguroso uniforme, jardinero y remera con lengua stone, pelo largo y hablar limado). Este es varios años mayor que el y le dice todo el tiempo "niño", no entendemos de donde viene esa amistad ("tal vez sea el dealer" pensé). No importa. El rolinga convence a Juan que tiene que conocer a su simpatía virtual. Y Juan y María quedan en encontrarse en una esquina centrica y acá toda la credibilidad se va a la papelera de reciclaje. La cita es un martes de agosto a las 11 de la noche en Florida y Diagonal Norte. Para ser agosto hace mucho calor, ya que los dos están de remerita. Para ser las 11 de la noche, anda muchísima gente por Florida y no vemos a los habitantes habituales de la zona: cartoneros y homeless.
No se encuentran, y cada desencuentro es mas rebuscado que el anterior y terminan caminando por Corrientes, y supuestamente son las dos de la mañana de un miércoles pero la calle está tan poblada ¡como un sábado a la noche! Y así mil detalles mas, cada vez se me hacía mas dificil creerme cualquier cosa que veía en la pantalla, en un momento parece que el pibe va a tener una noche como la de After Hours de Scorsese, pero esa ilusión dura unos pocos minutos, esa noche se hace interminable y sólo esperaba que llegara de una vez el previsible desenlace.
Por suerte la música de Marianela Pelzmajer está buena, y recuerda a las bandas de sonido de Hal Hartley, un director que ya va siendo hora que tenga su retrospectiva en el BAFICI.

Migrania

sábado, abril 15

Cinco al paso

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Cinéfilos a la intemperie, de Carlos García y Alfredo Slavtzky.
Hacer un documental sobre cinéfilos es quizá una tarea monstruosa. Hacer algo bien, prolijo, exhaustivo, sería lo que uno aceptaría como un desafío. Pues bien, los directores de esta película no son todo lo exigentes que son sus entrevistados. Armados con una cámara de video, un rudimentario equipo de audio y mucha más intención que capacidad, García y Slavtzky se sientan frente a un puñado de elegidos, muchos críticos, alguno realizador, a charlar del cine y sus cuestiones. La premisa es sencilla, los nombres que desfilan conocidos, las caras por ahí no tanto. Si hay alguien que destaca entre todo ese conjunto no es Sergio Wolf (a quién destacan en el catálogo, haciendo una vez más gala de ese club de amigos con poca onda que es el BAFICI), sino Jorge Acha, un personaje delicioso, de esos que a uno le hubiera gustado conocer. Hay una retrospectiva de Acha que gracias a este docu voy a tratar de atacar y recomiendo lo mismo. Acha es el personaje con más onda de lo que ví hasta ahora en este Fest. Ahí, al lado de Stephen Tobolowsky.
En suma, Cinéfilos a la intemperie, termina siendo un videíto casero, bien editado, con serios problemas de luz, sonido, encuadre, calidad de imagen, etc. El lector se preguntará por qué catzo fue programado. Pues bien, creo que la respuesta está en que, más allá del amiguismo que pueda existir, el material tiene cierto valor en cuanto al registro de opiniones. Además de que dá gusto verle la cara a Tarruella y escuchar los palos cariñosos que le tira Acha.
Cuando me senté en la sala, una señora se acercó hasta la primera fila, hablando con alguno de los acomodadores del Hoyts, diciéndole “Ya vamos a ver tu obra en algún momento… Seguro que trabajás con Tinelli…”. Teniendo en cuenta que esa mujer es la misma que le gritó “fachista!” a Aristarain, cuando cuenta que había un cine que “se llenaba de putos”… Sí, la vieja resultó ser un personaje más interesante que los gustos de Wolf…


Souvenir of Canada, de Robin Neinstein

Debo admitir que soy un fan perdido de toda la obra de Douglas Coupland. Quizá alguno más, alguno menos, pero en general, sus libros forman una parte importante de mi cabeza. Llegué a él, como casi todos los que lo hicimos en los primeros noventa, porque era EL autor. Sin embargo aún hoy sigo pidiéndoles a mis amigos que tienen la suerte de viajar, que me traigan lo nuevo del bueno de DC. Sus libros son mi lado más cursi. A veces son muy de autoayuda y sus historias pueden dejar ganas de más. Sin embargo, todavía no puedo evitar leerlos apenas caen en mis manos. O de agarrar Life After God cada tres o cuatro meses y dejarme llevar por el azar. Ese es mi punto de partida para ver esta película. El fanatismo más puro, el que te hace escuchar a tu ídolo sin medir bien qué es lo que dice, sin que te importe, mientras se mantenga en el territorio sagrado que es su filosofía. Por eso hablar de este docu sería hacerlo desde mi ceguera. Hablar desde el tipo que aún le quedan varias incógnitas alrededor de uno de sus autores favoritos.
Souvenir of Canada es un libro que aún no tengo de Doug. Es uno de sus proyectos artísticos, el tratar de encontrar la identidad del ciudadano canadiense a través de todo lo que caracteriza a esa sociedad. Es un chiste, no hay que tomárselo en serio.
Souvenir of Canada es un documental en el cual Doug trata de recrear en una casa a punto de ser demolida, la experiencia del libro. Y el director aprovecha para meterse un poco en la vida de Doug, sin complicar nada ni decir demasiado, quizá lo suficiente para que se despejen algunas incógnitas a su alrededor. Pero es un chiste, no hay que tomárselo en serio.
Si no leíste nada de Coupland o no te gustó lo que sí leíste, ni te calientes en ver este docu. Puede ser tiempo perdido. No es un estudio serio alrededor de la identidad de una nación. No hay antropología valedera. Es un chiste, no hay que tomárselo en serio.
Si al menos te simpatiza este otro canadiense errante, ¿qué estás esperando?
Miss Mundo (que dicho sea de paso estaba muy bonita en esa proyección, doy fé que la miraron muchos y mucho), me decía que Douglas no iba a salir del closet mientras el padre esté vivo. Y sí, es muy probable.
http://www.coupland.com/books/books03.html



Permanent Vacation, de Jim Jarmusch

Hace unos diez años que tengo una copia en vhs de esta película. Nunca encontré el momento para verla, siempre me dió paja, o estaba en otra cosa, o no la encontraba cuando tenía tiempo y ganas de verla. Al enterarme que la iban a pasar acá me entusiasmé. Qué mejor forma de verla que en el cine. Me quedé dormido a los diez minutos. Me despertaba cada tanto, siguiendo un poco la trama y volviendo a dormir con ganas. Es un moplo. El error es mío: tendría que haberla visto diez años atrás. Ahora me dá miedo por el futuro de Ghost Dog. La vida es una mierda. Perdón JJ. Todavía te quiero.

Troll, de José Gonzales Morandi y Eva Serrats Luytz.
Para empezar, este docu no es apto para impresionables. Entre heridas y cortaduras, grapas y jeringas en plano detalle, hay que tener un poco de estómago.
Troll es una toxicómana, como le gusta llamarse a sí misma, que anda todo el tiempo detrás de una jeringa, una esnifada, un vasito, un porrito, un chonguito, lo que sea que se le cruce en el camino. A la par, Troll es un personaje increíble, de un nivel cultural bastante alto y con un dominio del lenguaje que debería envidiar más de uno.
La película la sigue por todas partes, en un tour de force por el Barrio Gótico de Barcelona, por la puerta del bar de Manu Chao, por edificios infestados de ratas, por las calles más desoladas de toda España y hasta por un recital de Lee Scratch Perry, quien resulta tener un rostro más bello y femenino que la mismísima Troll.
La proyección de esta peli la debería haber auspiciado Cerdos & Peces.
Para qué contar más. Imperdible, amigos. Imperdible.
http://www.katarsis-net.com.ar/biblio.php
(Buscar “Symns, Enrique”)


Vacationland, de Todd Verow
Cine indie gay. Casi Gregg Araki, pero un casi te deja con ganas de más. Torpe de a ratos, aburrida de a otros, simpaticona en conjunto. Diez años atrás hubiera sido un hitazo. Cinco una promesa. Hoy… Y bué.
Sólo para completistas del cine indie yanqui. Aunque no conozco a otro… ¿Hay alguien más ahí afuera?
http://www.bangorfilms.com/


Dos que cumplen

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Hoy venimos levantando la puntería. Menos mal, ya era hora. La de la mañana, Glue, la vi a regañadientes, porque aunque yo siempre le pongo una fichita a las argentinas, la última -María y Juan- me había dejado sin ganas de nada. Pero Glue-historia de adolescentes en medio de la nada es exactamente eso, lo que promete. Pibes en Zapala andando en bicicleta y haciéndose la paja en un verano lleno de polvo y sol sobre la cabeza. Cuesta imaginar un lugar más desolado que Zapala. Igual a los pibes no les va tan mal, tienen su bandita, sus cigarrillos, hasta hay alguna chica. Y a la peli tampoco le va tan mal. Las actuaciones están muy bien, y por suerte no es grandilocuente, con su trama de problemática adolescente con anécdota familiar-sexual-drogota-verano de iniciación que en realidad abre pero no cierra nada. Y todo se vuelve creíble a través de la música. Yo de música no entiendo nada pero esto es muy power, muy smells like teen spirit. Busquen la banda de sonido.
Y la segunda también cumplió. One nite in Mongkok es exactamente lo que se espera de un policial de Hong Kong: mafia, policías, putas, dealers, violencia, sangre, ciudad, aglomeraciones, basura, azar, tragedia. Ah, y uno de los actores favoritos de Johnny To, como para que todos nos sintamos como en casa.
M.B.

ayer viernes II: más temprano

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Más temprano vi Longing -otra vez: llamémosla Versucht, como se llama en su lengua original, o Deseo, como se llama en castellano, por favor-, una de esas películas que alguien proclamará como obra maestra y algún otro como bodrio, y ya, así son las cosas. Yo no mandaría a nadie a verla, es todo lo que voy a decir. Ah no, puedo decir algo más: la escena final, con los chicos, la levanta sensiblemente.
Y después, Screaming Masterpiece, el documental sobre música islandesa. Qué festival generoso. No está mal la peli: dormirse en una sala a oscuras para despertar con música de Sigur Ros es un privilegio. Todo bien.
Estoy notando que en casi todas las pelis hace de frío a mucho frío. Abrigos, nieve, frío en Corea, frío en Alemania, frío en Canadá. Y acá se viene el invierno.
M.B.

Los ídolos de otros

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Esto me pasa por dejarme llevar. Termino obedeciendo a fanatismos ajenos. Ayer madrugué para conseguir entradas para pelis que ni siquiera me interesaban tanto. Vi la película de Coupland, escritor del que leí una sola novela y bueno, ok, está bien, pero hasta ahí tuve suficiente. Y la peli, Souvenirs of Canada, bueno, es simpática, es divertida en su intento autobiográfico, está bien hecha en la ruta, pero cuando se llega a su núcleo, al hueso, termina diciendo cosas como "nosotros somos la tierra y la tierra es nosotros". Total, que el nacionalismo es nacionalismo en cualquier parte. Y no hay con qué darle, no hay manera de hacerlo más cool, aunque sea Coupland el que lo haga. Cuesta entender por qué enfrenta el intento separatista de Quebec con un "somos todos hermanos y juntos somos más fuertes", pero no le cabe ni un poco la idea de disolver la frontera con Estados Unidos. Coupland, hacele un favor a tu mamá y no hables de política, no hace falta.
Y después, otro ídolo ajeno: Jarmusch. Quién me manda a hacer cola para ver la primera película de este pibe, a las once de la noche y muerta de sueño. Permanent vacation es un ejercicio de NYU, con una anécdota divertida de un saxofonista. Y ya. El resto es el plano final con el barco que se aleja de Manhattan. Explicame quién se va de Manhattan a París en barco.
Pero hoy ya no me agarran. Pasé de la cola para ver Last Days. Al fin y al cabo, no veo nada de Van Sant desde Mi mundo privado, y a Nirvana lo escucho por la radio. Así que, basta de farsa.

M.B.

Nueva Ola

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Dos películas de Jean-Paul Civeyrac

Le doux amour des hommes Otro feliz encuentro con un nuevo director para nosotros. Y otra vez sorprende la estatura, la seguridad de quien sabe lo que hace (incluso si no te gusta o no estás de acuerdo). El Olivier Assayas de Fin de agosto, principio de septiembre se encuentra con la fotografía de Sokurov. No en vano dos personajes leen a Chejov en un bar donde se escucha drum & bass. Civeryrac se mueve con la seguridad de alguien que tiene a la nouvelle vague (en esta película especialmente el Truffault de Jules et Jim por ejemplo) a sus espaldas. Entonces está la cultura pop, está la literatura y están los problemas del amor. La película es perfecta para ver en tandem con Les amants réguliérs de Philliph Garrel que vimos en Mar del Plata, es interesante que si aquella podía pasar por un homenaje a la Nouvelle Vague, esta de Civeyrac es la nueva ola hoy mismo. Una grata sopresa y queremos ver más.

Toutes ces belles promesses. En la primera deliciosa escena vemos a las mismas caras de la película anterior desperdigandose miradas de amor en medio de un concierto de música clásica. Ellos son algunos de los instrumentistas. Pareciera como si estuvieramos en el mismo juego ahora todos con otras cartas. Ahora el universo no son poetas que frecuentan bares sino estos músicos que son de otra época, como toda la película. Entonces ya no es Truffault, es el Rohmer de Los Cuentos de Verano y Otoño. Si no estuviera hecha con tanta sagacidad y tino, esta sería una película más de mujer que necesita atravezar sus fantasmas del pasado para ser feliz. No lo es porque es inteligente, porque es una hermosa historia y porque está salpicada de hallazgos aquí y allá justo cuando podemos temer una caida en el sentimentalismo.
Aviso al público: lo sofisticado de los personajes de este director puede hacer creer a los espectadores que tienen vidas muy grises.

Miss Mundo.

Aburrida en vacaciones.

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A los que aumentaron sus ganas de ver Permanent Vacation de Jarmush por el hecho de que se agotó enseguida les digo, es simpática, es como la peli de un amigo, dura 80 minutos y parecen 120. En fin, me aburrí. Creo que el tiempo la ha convertido en cosa de culto y está muy bien (no me hago la canchera) para verla tomandote algo, mientras escuchás música y charlas con tus amigos sobre cine, conciertos y lo aburrida que estás de la vida.
Easy going en cambio es Souvenirs of Canada de Robin Neinstein. La película es una autobiografía en primera persona de Douglas Coupland, autor de Generation X y Shampoo Planet entre otros. Quienes hayan leído los libros llenos de causticidades y comentarios maliciosos se sorprenderan de encontrarse con este bonachón y buenazo. Quienes no hayan leído los libros tal vez encontrarán todo demasiado naive, demasiado canadiense. El tour de force se presenta como una recuperación del ser canadiense a través de los objetos de la cultura popular que hacen, parece que es solo eso, que uno sea canadiense o no. Yo diría que en general, como historia de Canadá, aunque bastante ocurrente a veces, es bastante pobre. Este hecho se soluciona al tener en cuenta que la película es ante todo un arreglo de cuentas de Coupland con su familia, en especial un padre tan bueno como de mirada severa, como él dice, el hombre más bueno y más canadiense que conozco. Vista desde este perfil la película es de una honestidad a la que no estamos acostumbrados. Sí, me gustó. Es graciosa y se pueden escuchar unas cuantas buenas canciones.

Miss Mundo

viernes, abril 14

La frase del día

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"Hacerse la paja es retro"
Tres pibes mientras almorzaban en Chau Campeón, la parrilla de cabecera de los encerrados.

Festival clarín de cine independiente.

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Saltimbank, Jean Claude Biette.
Van pasando festivales y siempre es una grata sorpresa descubrir un director de talento del que no sabíamos ni el nombre. El universo es enorme claro, y la cantidad de películas que se producen infinita. Pero es distinto, es sorprendente descubrir (para mí) un director y tener que decir, bueno, está en la misma órbita que el último Rohmer, que los franceses por adopción Ruiz y Iosseliani. Y como el de estos es un talento discreto, liviano y ligero. Nadie espere entonces que le vaya a cambiar la vida, pero sí deleitarse con un poco de inteligencia, peripecias naives alrededor de una mujer bella y un mundo donde los problemas parecen todos más o menos pasajeros e inventados. Este film en especial podría enmarcarsse en esas películas de género el teatro en el cine Pero por suerte es mucho más.

Que desgracia después de tantos festivales seguir clavandóse con películas improgramables. Es el caso de Turn the music down de Thomas Arslan Como era una de slackers entré más o menos sin preguntar. Cuando el director que estaba en el cine dijo, gracias por venir a ver mi primera película, me dije está todo mal. A no ser que sea alguien de gran talento, la primera película de la mayoría es un ejercicio de escuela de cine. Como era el caso. Una película aburridísima sobre unos adolescentes alemanes aburridisimos. Como Beckett ya hizo lo suyo, aburrirme de onda me enfurece. Y me enfurece la vanidad de los programadores que creen poder programar para todo el mundo lo que solo debe, por su sola calidad, tener una circulación restringida. Tal vez este director en foco fue mejorando con los años, qué necesidad de programar este plomazo. Ah, hay una escena de cinco minutos en un recital hardcore con pendejos volando desde el escenario. Me arrancó una sonrisa y debería conformarme.

Bueno, ya que me hicieron enojar voy a seguir. Ok, sabemos que en la Argentina no existe nada parecido a una prensa independiente, ni nada independiente en general, digo, verdaderamente. Entonces soportamos lo que sea para ver y escuchar lo que de otra manera no podríamos. Necesitas que Clarin ponga plata, okei, de qué me voy a asustar, que escondieron la información para darsela a clarín y no a los otros medios, de qué me voy a sorprender. Ahora, A Quién se le ocurre poner diez minutos de publicidad delante de cada proyección? Es cronometrado. Después me cargan prohibiendo la entrada al cine si comenzó la película por respeto a los directores Okei, ya que conocen la palabra respeto podrían respetar a los espectadores, una idea organizadores, para la próxima, para cuando el festival se llame directamente clarin, pepsi o alguna otra porquería.

Dj malhumor.

Que flojo viene el Fest...

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Turn The Music Down, de Thomas Arslan
Nadar solo me pareció una peli bastante mala. Infladísima por la crítica, que agarra pequeños filmes y los transforma en cuasi gestas. No me gustaron los diálogos, las situaciones y odié a los actores, los encuadres y el montaje. Todo me pareció un mal ensayo.
Hace muy poco alquilé Como un avión estrellado, y ya la cosa me gustó un poco más. Ahí si ví un poco más de interés por cuidar el relato, un poco más de foco en todo, si se quiere. No me disgustó.
Hago esta intro porque Turn The Music Down me hizo arcodar muchísimo a Nadar solo. Pero peor. Hay un billete, comparada a su versión argenta, lo que hace que muchas cosas sean aún más condenables. Planos eternos posados sobre jóvenes abúlicos, poco delineados, poco interesantes, poco trascendentes. Es como si el director se haya puesto detrás de cámara con la intención de retratar a una juventud perdida que no lo está tanto (Larry Clark se cagaría de risa de Arslan), a un par de historias de amor y no amor que nunca se concretan y a una relación con los adultos que no dice nada. Al salir del cine uno se pregunta para qué bosta alguien puede salir a filmar una película en la que no sólo nos e dice nada, sino que ni siquiera esa idea de nada tiene valor.
Intrascendente, insufrible, con poca onda y con ningún momento para destacar, con la excepción de dos largas inclusiones de escenas de otras películas: Terminator y Evil Dead 2, las cuales dan unas terribles ganas de estar en otra situación , disfrutando de ellas en vez de esta poco interesante propuesta de Arslan. Háganse un favor, no pierdan el tiempo con este mamotreto. Y si conocen a quien la programó, denle un coscorrón de parte mía y de la gente que la vió en la misma función que yo. No fui el único que salió puteando.
Iba a cerrar esta reseñita diciendo “ya sabemos de donde Acuña afanó Nadar solo”. Sería una injusticia.


Erotic Chaos Boy, de Jin-sung Choi
Un joven coreano se enamora de una muchacha japonesa. Ninguno de los dos comprende el idioma del otro. Esa premisa, por demás desaprovechada, es la que utiliza Choi para hacer un estudio acerca del amor y que es para cada persona. ¿Suena interesante? Pues no lo es. Ni un poquito.
Erotic Chaos Boy es una experiencia aún más insufrible que Turn The Music Down. Así de simple. El director agarra una cámara de video y sale a metérsela en las narices a cuanto cristiano se cruza. Y a mostrar que lee a Barthes. Sí sí, él es muy inteligente…
Soporífero es poco. Después de la tercera sesión de charla con los padres que le dicen una vez más que se tiene que casar, sentaditos ahí en el living de la casa, con la tele prendida, te dan ganas de que director esté en la sala para cagarlo bien a trompadas. Demasiado ego desplegado en 80 minutos. Como si alguien le importara lo que tiene que decir este pibe. Impresentable. ¡A la guillotina con el que programó esta basura!


Masters of Horror: Cigarette Burns, de John Carpenter
Después de padecer dos películas insufribles, un poco de Carpenter le alegra la vida a cualquiera.
Un programador cinematográfico de los grossos, tiene el don y la maldición de la curiosidad. Ese es el punto de partida que utiliza el capo Carpenter en esta especie de relectura de En la boca del miedo. Norman Reedus, un cinéfilo con pasado doloroso, es contratado por un siempre siniestro Udo Kier para conseguir un film maldito, que tiene fama de enloquecer a quien lo vea. La fin absolue du monde, es el principio de esta búsqueda que lo llevará por rincones bastante oscuros de la cinefilia.
No es lo mejor que uno va a encontrar de su director, de hecho se nota que es un capítulo de una serie televisiva y que esa es la importancia que le dió Carpenter. Sin embargo tiene toda la corrección y, si bien se precipita un poco el desenlace y hay varios elementos predecibles, da gusto cerrar una noche con una proyección así. Da gusto sentirse cerca, aún, de ese verdadero maestro del horror.
Ah! Ahora su hijo también se dedica a musicalizar, haciéndose cargo de esa tarea con una eficaz banda sonora, que no tiene nada que envidiarle a Goblin.
En suma, una buena forma de sacarse de encima las garchas que uno padeció anteriormente.

De cajas de mudanza, celulares al río, teclados y pantallas, cigarrillos

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Resumen de lo visto ayer jueves 13. Son varias cosas y se mezclan. Dos orientales, una rusa, una argentina, una americana. Y en todas, como siempre, gente que busca gente, gente que sólo necesita amor, gente que engaña a gente.
Es un lugar común que las situaciones más estresantes de la vida son la muerte, las separaciones y las mudanzas, en ese orden. Un poco de todo eso hay en estas pelis. Muerte, no tanto. Separaciones, sí: las dos orientales -Reflections y The cat leaves home- (y otra vez me pregunto por qué su nombre es en inglés si venían en taiwanés y japonés respectivamente) cuentan, cada una a su modo, triángulos amorosos donde dos chicas pasan por el mismo chico. Y, en los dos casos, las chicas tiran sus celulares al río, en un caso por furia de chica engañada, en otro caso casi por accidente, una manera estúpida de decir adiós. En fin. En todo caso, podemos asegurar que a los orientales les sobran los celulares. De lejos. Y se mudan: en general las mudanzas son consecuencia de las separaciones. Chica que vive con otra chica pero que después se va a vivir con chico y llega la otra chica y... Y todos fuman mucho.
Otros que fuman mucho son María y Juan, los que no se conocen y simpatizan, tal como dice David Bisbano, uno que suena como David Bisbal. Le tengo un poco de bronca a este Bisbal, que se las arregló para arruinar una idea sencillita y prístina, la del romance por internet. Lo convirtió en una película irritante acerca de gente tonta que vive desencuentros tontos por equivocarse de esquina o de color de remera. Si bien tiene sus hallazgos chiquitos, como la anécdota del ascensor y la escalera y la geografía dislocada de Buenos Aires, en general no alcanza los objetivos. O quizás la expectativa era mucha. El problema son siempre las expectativas.
Dejo para el final la frutillita de ayer, la única que puedo recomendar con confianza: Me and you and everyone we know, de Miranda July. Qué va cer, a la larga nadie lo hace tan bien como los americanos, por independientes que sean. Miranda July es escritora y guionista y da la casualidad de que hace menos de un mes leí un cuento de ella, muy bueno por cierto. Además es actriz, y protagoniza su propia peli. Además es linda, y sensible y fuerte. En su peli hay separación seguida de mudanza con cajas de cartón, igual que en The cat, y si bien no hay cigarrillos sí hay fuego, del que quema, y hay muchas y muy conmovedoras pantallas. Chicos pegados a pantallas, chicos que hablan y dibujan porno, chicos que dibujan en aski, videoarte, celulares. Y también hay muerte. La secuencia del pececito en la autopista, al comienzo, es una buena muestra de lo que se puede esperar de la película: sensibilidad con humor. Justo lo que queríamos. Si con esto no los convencí, puedo decir que en algo que no sé qué es me recordó a Punch Drunk Love.

Marcela Basch

jueves, abril 13

La vida ajetreada de un buen padre

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Pusher 3, Nicolas Winding.
Especie película dogma de dealers de los balcánes y noráfrica perdidos en Copenhage. Como el título indica, es la tercera de una trilogía. Había visto la primera, también cámara en mano, y aunque parecia un ejercicio estaba buena. Está es más adulta digamos. Un padre mafioso prepara la fiesta de su hija al tiempo que arregla sus asuntillos. Es una trilogía pero los capítulos son unitarios y como los personajes están muy bien plantados el número puede llevar a muchas pelís más (Esta hija tiene un gran potencial para seguir el negocio del padre!). Me causó gracia el darme cuenta que estaba viendo una película danesa pero al final no tenía muy bien idea qué idioma se estaba hablando. Todo es muy sórdido y subterráneo (como en La celebración con la cual hay más de un punto de contacto) y el mundo de los dinamarqueses rubios y avanzados está en otra parte (en el piso superior seguramente). No podía dejar de pensar tampoco que esto personajes turbios llegaron allá y se hicieron dealers, acá en sudámerica se vuelven presidentes. Como es una peli cuasi dogma la carniceria final es mucho más realista que gore y, tenemos que decirlo, menos impresionate para un argentino acostumbrado a comer achuras. Sí, también se parece a El mal policia, claro.

Dj Mundial.

Filosofía pelada.

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A tale of cinema, Hong San-Soon. La clase de película que si no te gusta quedás mal con todo el mundo y recibís comentarios hirientes de los que saben (imaginen a quintin con la posibilidad de decir un título en francés homónimo de una obra de Duchamps como había sido la anterior del mismo director Virgen desnudada por sus pretendientes) y que si recomendás a alguien te considera una tilinga que se quiere hacer la que no solo va a la universidad, sino estudia e incluso entiende algo. Lo que estoy segura es que, como dijo nuestro jefe de gobierno y filósofo pelado de sí mismo, este film coreano es a todas luces, afrancesado. Durante la proyección me sentí como en una cena con los padres de un nuevo novio, no entendía bien de qué se trataba y cómo iba a terminar. No sabía muy bien si quería estar ahí, por qué y si no era mejor al final estar sola mirando el cable en casa y en pantuflas.
Debo decir que al final fue saliendo adelante, que incluso los personajes me parecieron simpáticos y que hoy me levanté a la mañana pensando que la pasé bien. Particularmente me parece que el tono irónico de todo el tiempo genera una intranquilidad que no ayuda porque pensás que se refiere a vos que no entendés. Pero la verdad, al final, me gustó y voy a volver a cenar con este chico y su familia.

Miss Mundo.

Tres pelis de movida

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David Holzman´s Diary, de Jim McBride
Hubo una época en que McBride me parecía un director esencial para comprender la cultura pop de los primeros ochentas. De hecho, sigo pensando un poco lo mismo. Su versión de Sin aliento (A bout de soufflé, Breathless, etc.), partía del mismo punto que la de Godard, las dos releen la cultura pop del momento y la plasman en la pantalla, uno con toda la sutileza posible, con todo el desparpajo de saberse francés en el momento histórico justo, y el otro con la simpática arrogancia de saberse yanqui en el momento justo. Lo que en Godard era sugerido, McBride resaltaba con un impecable pulso. Para muchos esa peli terminó siendo una falta de respeto para la primera versión. Yo la prefiero. Si bien Richard Gere no es Belmondo, convengamos que -filmografía siguiente de por medio- Belmondo tampoco fue Belmondo. De cualquier forma, Breathless hablaba de las obsesiones de su director, del Silver Surfer y la música de Jerry Lee Lewis. Así es como el tipo terminó demostrando que para pararse frente a una remake, lo más valioso que un director puede hacer es hablar desde él mismo, no como Van Sant en Psicosis, algo que termina siendo un mal experimento y que te da ganas de que vuelvan los Kalkitos.
Me fui para cualquier lado. La cuestión es que a través de Breathless y Grandes bolas de fuego -sus únicos estrenos por acá, casi-, McBride me pareció un tipo de ojo certero. Después vendría algún olvidable telefilm, que lo haría tambalear de ese pedestal.
Ayer ví su primer película, la del diario de Holzman. Me terminó de confirmar la admiración de Jim a la obra de Godard. Me terminó de confirmar que el tipo siempre intentó pensar antes de filmar. La peli es un falso documental rodado como si se tratase de cinema verité, un estilo que hacía furor en los últimos 60. Y quizá es un problema que el público tenga que enfrentarse a una obra tanto tiempo después, sin muchas herramientas para entender de dónde viene y cuáles son sus intenciones. La búsqueda de McBride es la de demostrar que se pueden hacer falsos documentales, que la obsesión que tenían los documentalistas de esa época era la de retratar la verdad tal cual es, algo imposible, dado el nivel de subjetividad de todo largometraje. Sin embargo, al hacer este intento, el film casi termina inscribiéndose a la fuerza dentro del cinema verité. Laaargos pasajes en los que retrata la vida callejera del Manhattan del 67 están ahí para demostrarlo. Después, lo único que queda, son las intervenciones del protagonista, David, que narra un poco las boludeces que vive en el día a día y otro poco su relación con su novia y con las mujeres en general.
La película se vuelve bastante densa de a ratos, sobre todo en los pasajes callejeros, se cuelga a hablar con personajes que son falsos y no muy interesantes y alguna otra cosita que no termina de convencer. Sin embargo, lo interesante termina siendo quizá un aspecto un poco relegado dentro del film: la obsesión de su protagonista por mirar detalles. Lo que David mira encantado por la ventana, ya sea su novia yendo a hacer las compras o una vecina dejando la basura y señalando el basurero, como si le disparara, antes de alejarse allí. Esos momentos hablan de la mirada del director, no de David, el protagonista que habla a cámara en primera persona todo el tiempo, sino de McBride, que no puede evitar inmiscuirse todo el tiempo, como debe ser.
La copia que están exhibiendo no es del todo feliz, tambaleando entre buena y regular. Vivir la experiencia como espectador es, a pasear de todo, interesante. Si uno se arma de paciencia, ver un retrato de las pintorescas calles neoyorquinas de unos cuarenta años atrás hace que uno se olvide un poco de esa necesidad de “hacer justicia fílmica”, de McBride, quien después de Grandes bolas de fuego parece haberse retirado como Jerry Lee Lewis, aceptando que quizá se vaya al infierno, pero que lo haría tocando su piano.



I Am a Sex Addict, de Caveh Zahedi
Para hacerla corta vamos al grano: Caveh está por contraer su tercer matrimonio, pero tiene miedo que termine arruinado como sus dos anteriores, por culpa de su inevitable obsesión con las prostitutas. A partir de allí Caveh nos lleva de la mano a recorrer su pasado, reinterpretado por algunas actrices que son mucho más bonitas que sus exes, y una buena carrada de chicas haciendo de prostitutas.
Si alguna vez vieron una película chiquita, quizá sea grande al lado de esta, una poco pretenciosa excusa para divertirse un rato con los problemas psicológicos del director, quien confesó por ahí que una buena parte de lo que sucede es real. De a poco vemos como la simple curiosidad da paso a la obsesión, a la terrible necesidad de concretar encuentros con mujeres por dinero, todos en busca de la libertad de los deseos más profundos de Caveh. El resultado es gracioso. No hilarante, simplemente gracioso. E ingenioso. Y ante todo, muy prolijo, muy bien contado. De eso se trata la película. Un buen rato, con una sonrisita dibujada de forma permanente. Mirá el trailer y ya sabés lo que te espera.
http://www.iamasexaddictthemovie.com/



Stephen Tobolowsky's Birthday Party, de Robert Brinkmann
¡Cuánto hace que quería ver esta peli! ¡Y qué gusto que esté a la altura de mis expectativas!
Tobolowsky es una de las caras más conocidas entre los actores secundarios, y siempre, siempre, da gusto verlo en pantalla. El pobre hombre tiene el karma de no ser recordado por su nombre, pero su rostro es uno de los más familiares que se ven en pantalla. Y detrás de ese rostro se encuentra un personaje increíble, con una cantidad inacabable de anécdotas interesantes. De eso se trata esta película. Durante 87 minutos lo único que vamos a ver es a Stephen preparando la cena para esa noche, la de su cumpleaños, la llegada de los invitados, la charla y las anécdotas de este gran cuentista, saltando de una a otra cámara con una increíble noción del timing. Tobolowsky sabe lo que hace. Historias que le pasaron, que conoció, anécdotas de rodaje, charlas con perros, todo está permitido dentro de un largometraje que decide dejar de lado todo para proponerle al espectador que se siente ahí, al lado de este gigante de la narración y se quede embobado escuchando todas y cada una de sus anécdotas. Enseguida uno se siente amigo de Stephen. Enseguida tiene ganas de preguntarle cosas, de hablarle a la pantalla como si ese tipo estuviera al lado de uno. Y es uno de esos tipos que uno visitaría seguido, sin duda.
Perderse esta película sería un error. No vas a encontrar un gran despliegue visual, ni una estructura ni nada que se le parezca, sólo un hombre contando historias, dejándote con ganas de más. Con más de esos climas que crea, que van desde el disloque hacia la tristeza, siempre solemne, siempre atractiva, envidiable.
Imperdible. Como dijo el mismo Tobolowsky: “¡Mejor que Spiderman 2!"

Las de ayer: combo coreano-chileno

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Como siempre, arranqué el festival con una peli asiática, y en la sede central. Estoy descubriendo, con asombro y disgusto, que soy -o me estoy convirtiendo en- una persona tradicional. De modo que cumplí con el rito.
La asiática de esta vez era A tale of cinema. Lo mejor fue ver Seúl, llena de basura y de cadenas de comidas rápidas como KFC y Subway, al mejor estilo Los Angeles. Y escuchar el coreano, y sentir -eran las 9- las inconfundibles ganas de salir corriendo a comer algo que tenga verduras y mariscos cortaditos y mezclados y picantes. Lo peor, para mí, fue la trama, de a ratos exasperante y de a ratos sólo aburrida y autorreferente. Por supuesto, la culpa es mía: nadie puede decir que el título no avisara.
Una hamburguesa más tarde me instalé en el Hoyts 6 -por lejos la peor sala del festi-para ver la esperada peli de Alberto Fuguet, Se arrienda. Otra vez: me gustó escuchar el chileno, una lengua quizá más extraña que el coreano. Otra vez, una película de estudiantes que sueñan con hacer películas y se reencuentran años después. La de Fuguet es criticable, todas las películas son criticables, pero tampoco es cuestión de destrozarla de oficio nomás. Tiene muy buenas intenciones y en muchos casos funcionan. Y no se le pidan peras al olmo. Con muy mala leche se pueden comparar algunos pasajes con Tango Feroz, o se puede ver el planteo -pacientemente explicado luego por el productor- como un poco simplista ("no es cuestión de elegir entre venderse y no venderse, uno puede arrendarse"). No se nota, pero me gustó. Aunque es más difícil explicar por qué. Ah, según dicen, éxito total en Chile, tanto de la peli como de la -bonita- banda de sonido. Como Tango Feroz.

M.B.

Chau abstinencia

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Me lustré el piercing, me desprolijé los pelos con la yilé que guardo desde el BAFICI 2004 y me mandé a disfrutar de mis primeras pelis festivaleras del 2006. Ausente con aviso de Mardel, me siento con una extraña abstinencia que va a desaparecer con las 20 que planeo ver en este fin de semana santo y cinéfilo.

A Tale of Cinema
La ví con la rama femenina de encerradosafuera, ya habrán leído sus comentarios por aquí, yo solo puedo decir una cosa, el mejor momento fue cuando uno de los protagonistas pidió un vaso y en el subtitulado apareció la palabra "baso".

Africa United
Me hice hincha del Africa United, un equipo armado con inmigrantes, que la pelea en la tercera división del fútbol de Islandia. Este documental sigue su primer campaña en esa liga, desde los días previos al primer partido de la temporada que pierden 11 a 0, hasta el final del campeonato dónde ya no les va tan mal y hasta hacen goles. Obviamente no hay ningún Maradona ni Ronaldinho, es mas, son todos medio pataduras y los que mas o menos la mueven son unos cabrones y siempre le traen problemas al equipo. Por momentos hace recordar al programa del club Atlas (Fox Sports), lejos el mejor reality que se haya visto en la tele de los últimos tiempos, aunque las escenas de los partidos no tienen repeticiones, ni cámara lenta ni telebines, aquí es todo bastante crudo y se ven más patadas, pifies, tiros a cualquier parte menos al arco que goles y esas clásicas escenas de fútbol ballet con música de Gillespie & friends a las que nos malacostumbró el previsible fútbol de primera nacional. Más cerca del equipo de las pesadillas que del de los sueños, sin dudas cualquier tronco como nosotros tendría un lugar en el Africa United.

Migrania

La frase del jueves

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"Soy el voto del pùblico"
La dijo un flaquito con credencial del BAFICI, ropa de empleado del Hoyts, y un pilón de los papelitos que se usan para que el público califique lo que acaban de ver. Se la dijo a los pibes que te cortan la entrada al pie de la escalera mecánica.

Una rusa, tempranito

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Primera función de prensa para mí, jueves santo, diez de la matina. First on the moon, se llama. Todavía no entiendo por qué tenemos títulos en inglés para películas que originalmente se llaman en ruso, en malayo, en croata o javanés. En fin. First on the moon pertenece a ese género al que el festival nos tiene tan acostumbrados: el documental-ficción-no sé dónde termina uno y empieza el otro. Casi el único género festivalero, vea. En este caso, delirio en blanco y negro -casi todo- acerca de la carrera espacial y el espíritu competitivo soviético, de los primeros cohetes y los primeros astronautas. Parece que a los rusos les gustaba romper récords, sin importar mucho para qué.
Pero como decía Thom Andersen hace un par de años, cada película es un documental de sí misma. Redescubro, recuerdo, que me gusta escuchar lenguas raras, en este caso el ruso, y ver las caras de esa gente que se parece tanto a mi familia al fin y al cabo. Ah, y escuché la palabra escafandra.
Por supuesto que me dormí un poco. Pero esta vez eso no habla mal de la peli, sólo de mí. Este es el octavo Bafici y los años no vienen solos.

Marcela Basch

miércoles, abril 12

Recién empezamos y ya me vi una de Malasia.

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No lo pude resistir, fue más fuerte que yo, ayer mismo, mientras el pelado Telerman decía lo que todos esperan para inaugurar el festival me fui a la Alianza Francesa. La Alianza Francesa es la clase de lugar que según tu psicología y según tu día te puede hacer sentir de lo más cool o de lo más desdichado; todo depende de qué lado quieras o puedas quedarte. Vi, The last comunist de Amir Muhamad. Es un documental simpático e inteligente. Tan inteligente que hace interesar a cualquiera en la historia de Malasia del pasado siglo, y con ella la historia mundial según el sudeste asiático. La película es también un ensayo sobre lo que es contar, la historia y los géneros. Temáticas que pueden pasar desapercibidas a quienes no le interesen y quieran divertirse con los personajes que van pasando, los idiomas que se van escuchando, las coreografías delirantes que se van sucediendo. Estuvo divertido. El director es a tener en cuenta (ya se vieron cosas de él en anteriores ediciones). A cada uno la cuota de exotismo que quiera.

Dj mundial

lunes, abril 10

Kopfschmerzen

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Ayer me fui a comprar una maceta para mi terraza y mientras elegía entre distintos modelos, colores y precios la señora que atendía este curioso vivero porteño cantaba con los ojos cerrados y acompañando la radio algo de la esfera Elton John digamos. Cuando me acerqué al mostrador la señora me explicó. Me encanta la música, toda la música, y la buena música también. Claro le dije a la señora sin saber si entendía muy bien. El asunto es que hoy me fuí a comprar entradas para el festival y me encontré que pienso como la señora, ¡Me encanta el cine; todo el cine y el buen cine también!. Que difícil comprar entradas para el festival, a veces hasta dan ganas de no ir. Tamaña cantidad de películas golpea en nuestros fantasmas más terribles, cada película que vemos en verdad puede ser otra que dejamos de lado, un poco como el él o ella que nos iba a cambiar la vida y nosotros dejamos pasar por nuestras malas decisiones. Una buena manera es conseguirte un amigo y que te saque lo que el saca. Es verdad que faltan esa clase de amigos. Otra es ir a los seguro, Jarmusch, Kitano; Gus Van Sant, Johnny To, Quay Bros. Claro, todo el mundo piensa lo mismo y se agotaron en 15 minutos. Todos leímos a Foucault y a Borges y sabemos que hay mil maneras de organizar el mundo; otras tantas para elegir películas. Así que mis amigos, yo decidí pensar en qué días no quería quedarme sola en casa. Jueves y viernes a la noche claro, todo los demás días se negocia y así se va encarando la cosa. Después pensé en qué cine me siento más cómoda. Yasta, solucionado el problema. A mí me gustan las películas, incluso las buenas. Nos vemos en el Abasto.

Miss Mundo.

martes, abril 4

Abstinencia

4 comentarios:
A los que desesperadamente necesitan algo nuevo de Radio Dept pueden pasar este otoño con The meeting places. Como esa canción que dice me casé con ella porque se parece a vos.

Dj Mundial